Logo La República

Domingo, 18 de agosto de 2019



EDITORIAL


Una represión que no debe ser

| Miércoles 24 junio, 2009




La forma en que el Gobierno iraní ha tratado de ocultar las manifestaciones en su contra tras el proceso electoral del 12 de junio representa un claro atentado contra la libertad de prensa

Una represión que no debe ser

Desde este fin de semana, una joven llamada Neda se ha convertido en el icono de las protestas en contra del Gobierno iraní. Las imágenes —captadas por un aficionado— de la forma en que fallecía, tras un enfrentamiento con las autoridades policiales, ya dieron la vuelta al mundo a través de Internet a pesar de las múltiples restricciones que existen en Teherán.
La forma en la cual el Gobierno iraní ha tratado de ocultar las manifestaciones en su contra tras el proceso electoral del 12 de junio representa un claro atentado contra la libertad de prensa y de expresión, digno solamente de una forma de Estado totalitario y represivo.
Por un lado se les ha prohibido a los medios de comunicación acercarse a las zonas en donde se llevan a cabo marchas o protestas.
Si bien no existe una censura previa sobre lo que se comunica, sí se han dado serias amenazas como la expulsión de un periodista de la BBC de Londres, la reducción del ancho de banda en Internet para dificultar transmisiones y constantes cuestionamientos a la labor de los corresponsales.
Así, mientras la mayoría de las informaciones que surgen hablan de constantes enfrentamientos, sangre, muertes y marchas multitudinarias, la televisión oficial relataba cómo transcurría este lunes sobre el “segundo día de calma” en Teherán, tras los “esporádicos y pacíficos encuentros” de unas 200 personas en las principales plazas de la capital iraní.
Pese a todas estas restricciones y mensajes evidentemente tergiversados, por primera vez las redes sociales de Internet juegan un papel preponderante para sobrepasar las barreras impuestas por un Gobierno e informar adecuadamente de los acontecimientos.
Lo que viene ahora es la respuesta de la comunidad internacional ante los brutales hechos que se han dado, y para los medios de comunicación del mundo es un claro llamado a aprovechar esta nueva alianza con el ciudadano, para unir fuerzas en aquellas luchas en las cuales se requiera caminar de la mano.