Gerardo Fumero

Gerardo Fumero

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Una propuesta para la infraestructura

Costa Rica cuenta con una extensa red de vías de comunicación, pero con serias limitaciones y deficiencias en la gestión de dicha red. La sectorización, planificada hace más de 15 años, pero todavía no implementada, aunada a las exiguas obras importantes en las últimas tres décadas, ha aumentado la cantidad de vehículos, agravando el consumo innecesario de combustibles, la contaminación, la congestión y el tiempo de desplazamiento.

Como país nos hemos desarrollado de espaldas al mar, esto pese a que somos diez veces más grandes en espacio marítimo, con respecto a su espacio terrestre y a que la exportación e importación que nuestro país experimenta, en un 86% se efectúa por medio de la transportación marítima, por lo anterior es necesario fortalecer al país en temas portuarios y de navegación.

De igual forma, si queremos seguir atrayendo turistas, como se ha venido realizando de forma exitosa durante los últimos años, debemos pensar en desarrollar pequeños aeropuertos locales, mejorar los aeropuertos internacionales existentes y darle el empuje final necesario al nuevo aeropuerto internacional de Orotina.

La pirámide de la movilidad debe priorizar el peatón, la construcción de aceras, el uso de la bicicleta, el transporte público masivo, moderno y alimentado con energías limpias y renovables y buscar la interconexión de buses de gran capacidad (con carriles exclusivos y cobro electrónico) con el tren eléctrico interurbano, procurando eficiencia, tarifas justas y un excelente servicio, que estimule a los propietarios de vehículos a dejarlos en casa.

Para todo ello urge recuperar y fortalecer las capacidades de planificación, inspección, supervisión, fiscalización y administración de contratos del Ministerio de Obras Públicas y Transportes. El Estado no puede renunciar a sus obligaciones de rectoría y potestades de imperio.

Debemos mejorar la gestión de los proyectos, establecer reglas claras, contratos precisos y bien estructurados, procesos de licitación transparentes y protocolos con las mejores prácticas; todo acompañado de una visión de desarrollo sostenible y mecanismos efectivos de información a la ciudadanía, para garantizar transparencia. Para las grandes obras, se requieren Unidades Ejecutoras conformadas con profesionales de experiencia y probada honestidad y capacidad.

Es necesario hacer cambios en el marco legal, para evitar atrasos innecesarios, inútiles apelaciones y largos tiempos de expropiación. Deben revisarse las leyes de Contratación Administrativa, Concesión de Obra Pública, Expropiaciones, y Caminos Públicos, entre otras.

Estamos conscientes de la problemática fiscal en la que como país estamos inmersos, por lo que es necesario recurrir a mecanismos alternativos, como lo son las alianzas público-privadas, para financiar los proyectos de infraestructura que se requieran.

Algunos de los proyectos más urgentes: la renovación del ferrocarril Cartago-Alajuela, con pasos elevados para evitar accidentes, la Circunvalación Norte, el aeropuerto de Orotina y ampliación de Liberia, el mejoramiento de las instalaciones portuarias de Limón y Caldera, la ampliación de las carreteras de San José a Caldera, a Cartago, a Limón, de Cañas a Barranca y la realización de pequeñas obras viales para mejorar el flujo vehicular en la Gran Área Metropolitana.

El autor es jefe de campaña Wélmer Ramos, PAC.

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