Logo La República

Martes, 10 de diciembre de 2019



COLUMNISTAS


Una opción real de desarrollo

Siany Villalobos [email protected] | Martes 05 febrero, 2019


Costa Rica debe avanzar con modelos de desarrollo más eficientes y acordes con la realidad fiscal del país. Tuve la oportunidad de asistir a la presentación del modelo canadiense sobre las Alianzas Público-Privadas y es impresionante el desarrollo en infraestructura y servicios que se puede dar en un país como el nuestro, tal y como están las cosas, sería como “anillo al dedo”.

El país no solamente enfrenta un déficit fiscal, sino también problemas en infraestructura, la posibilidad de desarrollar Alianzas Público-Privadas (APP), sería una muy buena opción para avanzar y tratar de salir del atraso que atravesamos desde hace varias décadas.

Algunos se preguntarán, ¿en qué consisten las alianzas público-privadas? De forma muy breve estas se refieren a la prestación de servicios públicos o de infraestructura pública requiriendo la transferencia de riesgos sustanciales entre los socios, esto no significa eliminar el riesgo, sino distribuirlo entre las partes.

La experiencia canadiense muestra los beneficios de las APP en: competitividad, innovación, eficiencia y sobre todo en la importancia o necesidad de triplicar la inversión y satisfacer las múltiples necesidades de una nación. Canadá ha sido muy exitoso en la construcción de carreteras, acueductos, hospitales, aeropuertos, transporte y tecnologías, entre otros.

Las APP ofrecen los beneficios de transferir el riesgo sustancial, mejorar el valor del dinero, mejorar el valor del tiempo, innovar, mejorar la calidad y la vida útil de un proyecto, ahorros y sobre todo, que estén en tiempo.

En nuestro país estas iniciativas en algún momento y espacio han ocasionado mucha crítica y temor por parte de la ciudadanía al homologar las APP con privatización, o responsabilizarlas por la pérdida de empleo, pérdida de control público o la falta de supervisión. Sin embargo, no podemos seguir pensando en el modelo del Estado benefactor, que todo lo puede o que se encuentra en la posibilidad de resolver las múltiples necesidades.

No queda más que abrir la mente, dar las posibilidades y entender de una vez por todas que el país no cuenta con los recursos económicos para salir adelante con todo el rezago que contamos en infraestructura, que debemos crear una cultura que permita avanzar, crear puentes y dejar de obstruir, creo que nadie quisiera vivir la experiencia nuevamente de la carretera San José-San Ramón, que al final de cuentas ni era más barata su construcción ni el cobro del peaje, pues han transcurrido aproximadamente seis años y nada pasa, y peor aún con noticias recientes de que no será hasta 2022 cuando se cuente con los estudios requeridos.

La ciudadanía desconoce muchas veces que un proyecto de inversión requiere preinversión, es decir, la realización de estudios de factibilidad, costos, ambientales entre muchos más y que en los casos más exitosos con las APP dichos proyectos pueden estar maduros o listos para ser ejecutados en tres años y todo este ahorro de tiempo impacta positivamente en los costos; así las cosas, queda claro que la opción de alianzas público-privadas son una opción real de desarrollo.





NOTAS ANTERIORES


Lo bueno, lo malo y lo feo de la usura

Martes 10 diciembre, 2019

En las últimas semanas, el país ha sido testigo de una serie de artículos y discusiones sobre la necesidad de definir una tasa máxima de usura

Justicia para quienes necesitan créditos

Martes 10 diciembre, 2019

Según el último informe del Estado de la Nación nos informa que: “La desigualdad de ingresos creció considerablemente en los últimos veinticinco años







© 2019 Republica Media Group todos los derechos reservados.