Nuria Marín

Enviar
Lunes 26 Septiembre, 2011


Creciendo [email protected]
Un secreto

Nadie hace negocios ni establece relaciones importantes en su vida con quien no conoce ni le despierta confianza. Esta es una máxima humana que reafirma la importancia de desarrollar un plan de networking.
En alguna oportunidad leí que deberíamos dedicar un 6% de nuestro tiempo a establecer una red de contactos. No sé de dónde salió este porcentaje ni la validez del mismo, pero es una llamada de atención para preguntarse, ¿cuánto tiempo le dedico a esta importante actividad?
En el arte del networking nunca es demasiado pronto para empezar. La verdad es que desde las aulas tenemos la oportunidad de establecer excelentes relaciones de confianza y credibilidad con los compañeros y profesores que en modo alguno debemos de desaprovechar.
Con independencia de los rumbos que da el giro profesional, estos primeros contactos resultan invaluables como fuente de intercambio de experiencias, creación de oportunidades laborales, el obtener un consejo o bien la conformación de un negocio o proyecto en conjunto.
Por mi experiencia, no escatimo en insistirle a los jóvenes sobre el aprovechar toda oportunidad de conocer nuevas personas, especialmente en sus área de interés y superar sus naturales temores y timidez para dar ese valiente primer paso de presentarse y promover una relación.
Es válido tener presente la máxima: tan importante es conocer y enriquecernos con el conocimiento de nuevas personas, como el que estas personas nos conozcan y nos valoren por nuestros valores personales y competencias profesionales.
El conocimiento o el compartir datos de contacto resultan insuficientes. Toda relación de calidad demanda tiempo y esfuerzo para convertirse en una poderosa y efectiva herramienta para la generación de oportunidades. Ese es un secreto que todo líder y persona de éxito conoce.
Como profesionales se trata de ir creando credibilidad y autoridad para que las personas aprecien el contacto. Escribir en revistas especializadas, o en medios de comunicación, participar en colegios profesionales, cámaras empresariales u ONG son excelentes puntos de partida.
Valioso es cultivar el hábito de la lectura y el aprendizaje continuo más allá del área de expertise, pues el conocimiento y el acervo cultural brindan valor agregado a las relaciones.
Para ser efectivo, el networking debe operar en doble vía, en el mejor espíritu ganar-ganar. Las relaciones y redes nos permiten compartir información, aprendizajes, generación de oportunidades o la creación de poderosas alianzas, entre otras ventajas.
Nada más pregúntense, ¿qué es más poderoso para conseguir un trabajo, el envío de un currículum o la recomendación boca a boca de alguien que nos respeta personal y profesionalmente?
Hoy como ayer la escasez de tiempo nos obstaculiza el contacto personal. Sin embargo, herramientas como facebook, twitter o, el más profesional, LinkedIn se convierten en importantes aliadas. Mi recomendación, no escatimen esfuerzos en esta importante herramienta, recuerden la poderosa máxima universal: “la unión hace la fuerza.”

Por Nuria Marín Raventós