Roberto Dobles

Roberto Dobles

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Lunes 16 Febrero, 2015

Si no hay un cambio (en Costa Rica), el problema energético (y económico) continuará agravándose


¿Un nuevo orden petrolero internacional? (II)

Los altos precios del petróleo en los últimos años incentivaron el desarrollo de fuentes de energía (renovables y no renovables) que eran rentables con respecto a esos precios.
Los importantes adelantos tecnológicos que se generaron provocaron también que las reservas de petróleo en el mundo crecieran de manera exponencial. La relación de reservas/producción es ahora de unos 54 años, cuando hasta hace poco era de unos 30 años. Sin embargo, muchas de las nuevas reservas agregadas son más caras de explotar.
La realidad es que la posición del petróleo se ha fortalecido porque las reservas mundiales aumentaron significativamente y porque el consumo en el mundo se está acelerando con los bajos precios.
Los precios bajos están siendo igualmente un factor importante para estimular el crecimiento de la economía mundial, lo que aumentará aún más el consumo.
La Agencia Internacional de Energía señala en su “Oil Market Report” que la demanda mundial de derivados de petróleo ya está aumentando rápidamente.
Otro estudio titulado “Increasing Demand For Refined Products Will Increase Oil Prices” indica que “los analistas que ahora están señalando el exceso de la oferta como la culpable de la fuerte caída de los precios del petróleo podrían estar cambiando pronto de opinión ya que los consumidores se están adecuando a los bajos costos de los combustibles. De la misma manera que los altos costos reducen la demanda de cualquier producto, los bajos costos la aumentan”.
Por otro lado, los bajos precios del petróleo y su creciente volatilidad han reducido el atractivo económico y financiero de muchos proyectos energéticos y los han hecho financiera y económicamente más riesgosos.
Conforme los precios del petróleo bajan, muchos proyectos de energía renovable y no renovable pierden su viabilidad.
Solo el gas natural fortalece su posición frente al petróleo y a otras fuentes de energía y sigue teniendo un precio mucho más bajo. El 11 de febrero pasado el precio del gas natural en los EE.UU. fue de $15,54/Barril Equivalente de Petróleo ($/2,68 MMBtu) y el del petróleo (WTI) de $50,02/Barril.
Todos los países se están adecuando a los cambios en el entorno mundial para hacerse más fuertes y más prósperos.
Pero en Costa Rica se sigue pensando que es posible prosperar con fuentes de energía de alto costo y con una alta dependencia petrolera del exterior sujeta a una creciente volatilidad que nos afecta en todo.
El discurso de algunas personas sigue basándose en soluciones que no cuentan con una viabilidad económica probada ni con un compromiso financiero.
Con este rumbo, Costa Rica tendrá una economía menos competitiva, más rezagada y más volátil e incierta que afectará nuestra prosperidad, y creará menos empleo, menos recursos fiscales y más pobreza.
La política energética debe ser un eje fundamental para fortalecer la economía y para prosperar, pero aquí no es así.
Si no hay un cambio, el problema energético (y económico) continuará agravándose.

Roberto Dobles