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Lunes 14 Julio, 2014

Es primordial un cambio de la cultura de inversión en Costa Rica por el bien de su ecosistema de innovación


Un ecosistema de apoyo a innovadores

Los emprendedores y micro, pequeñas y medianas empresas (pymes) en Costa Rica son cada vez más conscientes de que no están aisladas del entorno que las rodea, cuyas características las pueden llevar al éxito o al fracaso. Muchas grandes ideas e innovadores proyectos están guardados, quedando de tales iniciativas únicamente una frágil luz de esperanza de esos innovadores.
Por lo anterior, no es extraño preguntarse: ¿Qué es lo que pasó? ¿En qué se falló? O ¿Qué se debe hacer? Las respuestas no son sencillas, pero pueden ser más fáciles de contestar si se analiza no solo al innovador sino también al ecosistema que lo rodea.
Una analogía que podría resultar muy interesante, es comparar lo anterior con el ecosistema propiamente de la naturaleza.
En primer lugar, una observación que se asemeja en ambos ecosistemas es que no todos los individuos son exitosos, ni todos los ecosistemas proveen los recursos y condiciones necesarios para serlo.
En Costa Rica hay casos de éxito de emprendedores y pymes que lucharon y lograron de forma ingeniosa sobrevivir en su entorno e inclusive alcanzar un gran crecimiento, gracias al desarrollo de grandes ideas, no temer al fracaso, enfocarse en satisfacer necesidades claves, el trabajo en equipo y continuar investigando e innovando. Esos emprendedores y empresas son la primera etapa de la vida del ecosistema de innovación, ya que producen nuevos productos o servicios destinados a los consumidores.
Sin embargo, esos actores para producir deben enfrentar un gran desafío en el ecosistema de innovación costarricense, como es el financiamiento.
Contrario al ecosistema natural donde el sol provee de la energía fundamental a sus individuos, en el primero los emprendedores y pymes deben recorrer un largo ciclo para obtener recursos, iniciando dicho camino frecuentemente con ahorros propios o familiares, luego capital semilla, capital de ángeles inversores y capital de riesgo, dejando atrás al “valle de la muerte” y continuando el recorrido hacia la inversión de la banca estatal, mercados financieros y adquisiciones o fusiones.
Así como las flores mueren sin la energía del sol, muchos proyectos no florecen sin financiamiento, por lo cual es primordial un cambio de la cultura de inversión en Costa Rica por el bien de su ecosistema de innovación.
Es necesario que los inversionistas se animen a asumir pequeños riesgos que les podrían generar grandes ganancias. Además, similar a los descomponedores, quienes toman los restos de los productores y consumidores y dejan recursos para los futuros productores del ecosistema natural, el gobierno, las universidades, centros e institutos de investigación juegan un rol transcendental para que los innovadores puedan desarrollarse apropiadamente.
Para lograr un ecosistema de innovación exitoso en Costa Rica se debe considerar el ciclo de vida de sus individuos, su capacidad de evolucionar y adaptarse fácilmente a los futuros cambios. El éxito se genera cuando los individuos se extienden lo suficiente, desarrollándose y estableciéndose en más regiones. La tenue luz de innovación que brilla en muchos emprendedores debe recibir el calor necesario de un sol reconfortante de apoyo para fomentar su crecimiento en el país.

José Alberto Vega Chacón
Maestría en Gestión de la Tecnológica de la Universidad Nacional de Costa Rica