Twitter: la revolución #cumplesiete
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Twitter: la revolución #cumplesiete

Más de 200 millones de personas ya usan esta red social, inspirada en los SMS y los mensajeros

El iPhone y su mundo de aplicaciones todavía no se habían inventado, quizás por eso los SMS aún cautivaban a quienes los veían como una forma ágil de comunicación. El mail y la Web ya se habían masificado, pero con ellos nadie podía establecer contacto al instante. Algo que sí se podía con los mensajeros (el MSN era la estrella), pero apenas se podía “dialogar” con amigos, y solo a través de la PC.

Hace siete años, disponíamos de un extenso abanico de posibles formas de comunicación digital, pero no las podíamos unificar en una sola plataforma, que nos permitiera acceder desde cualquier dispositivo o sistema de comunicación, desde una computadora o un celular, conectados a Internet o a las redes de la telefonía móvil.
Faltaba que Jack Dorsey escribiera en su cuaderno, a mano alzada, cómo imaginaba ese sistema. Faltaba que el mismo Dorsey, junto a Evan Williams y Biz Stone crearan en el lugar justo, y en el momento indicado, una de las plataformas de comunicación más revolucionarias en la historia de la humanidad. Pasó hace siete años y fue el nacimiento de Twitter.
¿Quién hubiera imaginado allá por marzo de 2006 la centralidad que ahora está adquiriendo Twitter? Se habla mucho de la participación clave que tuvo en la Primavera Árabe que se desató en 2010, y que permitió a usuarios de cualquier dispositivo comunicarse con el exterior atravesando las censuras oficiales.
También se habla de la importancia que tiene una plataforma como Twitter para coordinar la asistencia a víctimas de desastres naturales, como los terremotos de Chile, en 2010.
Se habla de los picos de tráfico de mensajes que la red soportó estoicamente cuando los jugadores de fútbol pateaban la pelota en el Mundial de Sudáfrica de 2010 o los atletas iban por sus metas en Londres 2012.
Ya son unos 200 millones las personas que tuitean más de 400 millones de mensajes por día. Comparten y se enteran de las últimas noticias a través de esta red social que está obligando a los medios periodísticos tradicionales a replantearse su rol en las comunicaciones.
Una plataforma relativamente simple, que no permite lanzar más de 140 caracteres juntos en un mismo envío (limitación que hereda de los mensajes de texto), pero sí conectar a millones en forma simultánea, gracias a su poder viralizador. Que logró sintonizar con una sociedad que le abrió los brazos, y con la innovación tecnológica que rápidamente le hizo un lugar: de hecho, Twitter no sería lo que es, si no fuera por los smartphones y las tabletas que permiten a los usuarios intercambiar al instante sus experiencias.
Pero tanto como Dorsey, Williams o Stone —que le dieron vida—, o los dispositivos y las redes —que lo hacen posible—, Twitter somos sobre todo nosotros, sus usuarios. Quienes día a día, minuto a minuto, la llenamos de contenido. Todos juntos protagonizamos esta revolución que empezó hace siete años: una historia que recién empieza y pocos se animan a pronosticar cómo #continuará.

Por Ricardo Braginski
[email protected]
Buenos Aires, Argentina

 

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