Enviar

Es temprano para prever el desenlace de los movimientos en el PUSC, pero una sana actividad partidaria, puede ser buena para el proceso de maduración de la democracia costarricense

Turbulencia en el PUSC

Interesante, sin duda, se muestra la actual coyuntura que vive el país en la arena política. Sus actores se mueven impulsados por muy diversas circunstancias.
En el caso de la Unidad Social Cristiana, le corresponde, luego de los vientos que la azotaron, perfilarse nuevamente y mostrar una cara, un líder, ideas y programas que sus bases encuentren no solo aceptables sino capaces de encender nuevamente la antorcha de su esperanza, si es que aspira a permanecer como partido político.
Algunos, dentro de este partido, sólidos en la antigua y conocida forma de hacer campaña, dan pasos para asegurarse la posibilidad de jugar con esas mismas reglas y lograr, quizás, hacerse con el poder en la próxima contienda electoral.
Esa podría ser, eventualmente la situación de un político de larga experiencia como es el caso de Rafael Angel Calderón Fournier, quien valora en la actualidad la posibilidad de separarse de su partido, la Unidad Social Cristiana.
Este partido a la fecha cuenta con una estructura pero no con un candidato al gusto de Calderón, además de vivir una división interna profunda y reconocida públicamente, que incluye una diferente visión.
No obstante, el éxito de un movimiento de este tipo de parte de Calderón Fournier, dependería probablemente de una posible posterior alianza con otro partido y de la fuerza que este pudiera aportar en materia de estructura partidaria y de candidato mismo.
Por otra parte, esta división podría contribuir más bien a la consolidación de la imagen de otra tendencia dentro de ese partido, la del precandidato Pedro Muñoz, quien hace sus primeras lides públicas en este juego, buscando trabajar desde las bases.
Es decir, una labor que quizás no tendría la mira puesta en la presidencia de la República por ahora, pero sí en una importante cuota en el Congreso.
Esta nueva cara del socialcristianismo, bajo el nombre de Renacer Social Cristiano, no solo tiene un nuevo líder, sino que se anuncia como una nueva forma de hacer política y una visión diferente que, según dice, busca el encuentro con sus raíces para actualizarlas.
Es temprano aún para asegurar cual será el desenlace de estos movimientos. Sin embargo, como decíamos al inicio, muestran una clara e interesante actividad partidaria, saludable para la democracia costarricense que necesita del libre y genuino debate de ideas para continuar con su proceso de maduración.
Ver comentarios