Emilio Bruce

Emilio Bruce

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Viernes 4 Septiembre, 2015

Elegir ineptos o ladrones es hundir al cantón

Sinceramente
Tú te lo quieres. Tú te lo ten.

Los costarricenses deben de madurar políticamente. Los costarricenses no pueden elegir mal para luego criticar con dureza a quienes ellos eligieron. Las malas decisiones en política las paga el país entero, con desempleo, pobreza y hambre. ¡Una mala elección detiene el progreso! El abstencionismo abandona en terceros la decisión electoral.
No es razonable que en tiempos de elección los costarricenses todavía se dejen influir en la captación de su voto por las cimarronas, los discursos ofreciendo lo que ellos quieren escuchar, los programas que nunca se cumplen pero que se leen bonito, los gallos de carne con guaro, las banderas de colores y el proceso de descalificación de todos los concursantes en la elección. ¡La elección debe ser un proceso racional nunca un vacilón!
No es posible que un país o cantón se vea atrapado con un mal gobierno y carezca de herramientas legales para reemplazar a quienes resultaron un fiasco y van a permanecer en el poder durante cuatro largos años de atraso económico y social. ¡Una mala elección puede ser una catástrofe! ¡No votar es nocivo!
No es posible que el mercadeo político siga arriando manadas de electores hacia personas y agrupaciones que nada bueno van a traer al país o a la comunidad. Lo peor del caso es que los electores lo saben, presienten, lo han escarmentado antes, pero siguen emitiendo su voto de manera desaprensiva. ¡Ya es suficiente!
Si se hace una mala escogencia por haber actuado con ligereza, por no haber ahondado en las destrezas, experiencias, habilidades, ideas, propósitos y equipos de quienes se están eligiendo, pues se merece las consecuencias de esa decisión electoral.
Todos deben reflexionar sobre sus malas decisiones del ayer, sus yerros y malas apreciaciones. ¡No se vale excusarse diciendo me engañó! ¡Ya están curtidos para engaños! ¡Eludir responsabilidades no votando es destructivo!
“Aquellos polvos son estos lodos”, aquellas decisiones son estas turbulencias… Viene una elección trascendental en febrero de 2016 y los costarricenses con ligereza y desinterés abordan la designación de los alcaldes.
Nada más importante que llevar personas conocidas y hábiles a aquellas alcaldías, personas que resuelvan, que no destruyan las oportunidades de desarrollo, que sean honestas e íntegras. Si escogen mal, si eligen sin reflexión, si no votan, no se quejen después.
Viene una elección crucial para el desarrollo y la estabilidad futura del régimen democrático nacional. Elegir alcaldes que lo que van a traer son pleitos, discusiones, ideologización de las decisiones y polarización de la comunidad donde vivimos, nada bueno van a traer ni al cantón ni al país. Un alcalde puede unir y construir. Un alcalde puede también subvertir la democracia.
Los cantones requieren elegir personas honestas de probada capacidad e integridad. No se estarán eligiendo personas para puestos intrascendentes. Elegir ignorantes, incapaces o deshonestos es atrasar el cantón.
No sean imprudentes o irresponsables. La preparación de los partidos y sus candidatos para la administración local debe organizarse con tiempo, con reflexión y responsabilidad. Elegir ineptos o ladrones es hundir al cantón.

Emilio R. Bruce
Profesor
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