Humberto Pacheco

Humberto Pacheco

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Martes 18 Agosto, 2015

El país, decía don Bicho, es como un hogar. Solo debe gastar lo que tiene, a riesgo de caer en cesación de pagos y bancarrota

Trotando Mundos

¿Que exactamente es lo que no entienden?

Recordamos las clases de derecho fiscal de don Víctor Elizondo, recurriendo a un ejemplo tan sencillo que hasta los más cerraditos podrán entenderlo.
En una familia, sí uno o más hijos pródigos gastan en su lujuriosa vida más de lo que el padre y la madre producen, por justicia y por lógica no se les puede pedir más (léase impuestos) a los padres. Sería causar que se enfermen.
El camino es que esos hijos pródigos reduzcan sustancialmente sus pretensiones Y SE PONGAN A TRABAJAR. Solo así se podrá generar más ingresos para repartir entre la familia (léase impuestos).
El país, decía don Bicho, es como un hogar. Solo debe gastar lo que tiene, a riesgo de caer en cesación de pagos y bancarrota.
Por eso no entendemos de adonde quiere don Helio Fallas que salgan más impuestos, sí los hijos pródigos de la familia (léase los empleados de gobiernos y autónomas, impulsados por sus líderes sindicales que ven en esto la forma de perpetuarse en sus puestos), están gastando MUCHO MAS de lo que podemos pagarles (sin siquiera soñar con que estén produciendo algo a cambio).
Esto lo señaló un verdadero técnico del BID que trajo don Edgar Ayales a ayudarlo en una misión que este gobierno no tuvo la visión de perpetuar- con prescindencia de color político- decantándose más bien por don Helio Fallas por ser partidario político.
Aparejado a esto tenemos el gigantismo estatal y las empresas comerciales del mismo que, cobijadas por el monopolio, la corrupción y la ineficiencia, siguen frenando el crecimiento cuando sus loables, y originalmente bien dirigidas razones de ser, hace ya décadas están superadas. 
No pretendemos que éstas son las únicas causas de nuestras desgracias. Tenemos otras más, incluida la incapacidad de construir infraestructura y quitarle limitaciones al comercio en competencia, y evitar que los antes mencionados corruptos se posicionen a la cabeza, y los citados incompetentes.
Pero la causa más grave de nuestro exponencial atraso, convertido en marcha atrás desde hace algunas décadas en que la nacionalización del 48 dejó de tener sustento, es la indolencia de los ticos. “Que otro nos haga, sin mucha calidad, y quedaremos conformes. ¿Involucrarnos? Jamás, eso no es para nosotros.”
Que horrible frustración que un país al que Dios diseñó para ser líder mundial- si señoras y señores- mundial, sea seguidor de los países de Centro América que hoy progresan mucho más rápido pese a tener problemas que nosotros nunca nos hemos ni imaginado.
Venimos de Puerto Rico de la Junta Ampliada del CEAL (Consejo Empresarial de la América Latina, que incluye además a la élite empresarial de España, Portugal, Puerto Rico y Andorra). Se congregó para analizar, como tópico urgente, el como ayudar a Puerto Rico a salir del enorme hoyo negro en que se metió con su deuda- equivalente a su PIB- resultado de estar viviendo muy por encima de sus posibilidades por mucho tiempo.
Resulta que en el mundo se acabó la fiesta. Finish. También se acabó en Costa Rica.

Humberto Pacheco A.
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