Logo La República

Lunes, 19 de agosto de 2019



COLUMNISTAS


Todos los héroes

Tomas Nassar [email protected] | Jueves 16 septiembre, 2010



VERICUETOS
Todos los héroes

Imbuidos en el espíritu patriótico del día en que celebramos la efeméride de la Independencia de Centroamérica, las autoridades del periódico tuvieron la deferencia de invitar a sus columnistas a referir a tres ciudadanos a quienes consideraríamos como verdaderos héroes nacionales.
El ejercicio, para ser franco, resultó más difícil de lo que originalmente pensé, no solo porque tendría que definir los méritos que habrían de lucir mis candidatos, sino porque restringir a solo tres toda una pléyade de ciudadanos y ciudadanas que merecerían este reconocimiento editorial me pareció infructuoso y arriesgadamente injusto.
Claro que de primera impresión hay nombres que surgen sin mucho esfuerzo. ¿Cómo no elevar a la categoría de héroes y heroínas a quienes han hecho de su nacionalidad un motivo de nuestro propio orgullo personal y colectivo? A quién no le saltaría a la mente la figura de Franklin Chang Díaz, que nos demostró que no hay sueño imposible y que ninguna estrella está tan lejana como para no alcanzarla. Cómo no recordar a María del Milagro París y las hermanas Poll, que demostraron al mundo que la disciplina y el esfuerzo cotidiano, sin desmayo, forjan el carácter y crean campeones.
Cómo no reconocer el heroísmo de Calufa, la carga de solidaridad de su mensaje y de su protesta bananera, que caló profundamente en los redactores del Código de Trabajo y nos condujo a una sociedad, aunque con imperfecciones, mucho más justa e igualitaria.
O la ilusión casi infantil que brota de cada letra de Carmen Lyra, esa maravillosa mujer que nos regaló al Tío Conejo y sus compinches con sus enseñanzas de vida. Quién podría negar el heroísmo de Francisco Amighetti o la exquisita experiencia de transitar por las páginas de “Murámonos Federico” o el “Puerto Limón” de Joaquín Gutiérrez, o la obra inolvidable y perdurable de una amadísima Carmen Naranjo, la tía Carmen, o de tantos y tantos que nos legaron en su obra esa virtud que identifica nuestra nacionalidad.
¿Quién no sería capaz de reconocer el alcance extraordinario del Plan de Paz que reinstauró la democracia en la región y culminó con el Premio Nobel de la Paz?
Y cómo no ver gloria en los hombres y mujeres más sencillos que construyeron esta patria nuestra a punta de esfuerzo, privaciones, trabajo. Desde el más sencillo de los campesinos, de los cogedores de café, de los cortadores de caña, de los pescadores, desde el más tenaz de los jóvenes emprendedores, desde el más comprometido de los maestros, desde el policía más humilde; quién no es capaz de valorar cada pequeño, y en apariencia insignificante esfuerzo cotidiano de todos los ticos y las ticas que creen en el valor de las ideas, en la magnitud de nuestra capacidad para dialogar, en nuestro derecho a disentir, los y las que viabilizan el Estado de Derecho y el sistema de libertades cada cuatrienio.
Héroe fue mi tata cuando arrastraba su pesada valija vendiendo de puerta en puerta para permitirme estudiar y superarme; heroína fue mi mama que le acompañaba en las penas y angustias de todos los días.
Héroes y heroínas han sido y son todos los que cada día hacen suya la labor de construir esta patria tan diferente que nos hace posible tener y alcanzar sueños e ideales.