Tocan fondo puertos nacionales
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Ocupan quinto lugar entre los más ineficientes del mundo
Tocan fondo puertos nacionales

Rezago es vergonzoso, asegura Ministro responsable


Los puertos de Costa Rica tocaron fondo y la solución que se plantea para salir de la difícil situación no está para el corto plazo.
Actualmente, las operaciones portuarias que se ofrecen en Limón y Puntarenas ocupan el quinto lugar entre las más ineficientes de todo el mundo, reveló el último estudio de competitividad elaborado por el Foro Económico Mundial.

Pese al rezago, el plan de fortalecimiento que impulsa el Gobierno empezaría a dar frutos con suerte por ahí de finales de 2016.
La situación actual es vergonzosa, reconoce Francisco Jiménez, ministro de Obras Públicas y Transportes, responsable de mejorar el estado de los muelles.
En términos globales, el país se ubicó en la casilla 137 de 142 naciones evaluadas, es un retroceso si se toma en cuenta que en la medición anterior estaba en la posición 132.
El país tuvo una calificación de 2,3 en una escala de uno a siete. La máxima calificación la obtienen las estructuras más desarrolladas.
El gran atraso en el desembarque de la carga, las multas que conlleva esa espera y la poca inversión que se ha realizado en este campo son algunos de los factores que condenan al país a los últimos puestos.
Solo los muelles de Haití son más deficitarios que los costarricenses en América. Cabe apuntar que ese es el país más pobre del continente y su infraestructura fue afectada por un fuerte terremoto.
Para salir de la cola del ranking de competitividad portuario, el Gobierno adjudicó al grupo holandés APM Terminals una millonaria concesión para construir un puerto de 1,5 kilómetros.
La estructura contaría con 13 grúas y una profundidad de 16 metros, suficiente para atender de forma simultánea tres buques con capacidad para trasladar 10 mil contenedores cada uno.
No obstante, si el proceso de licitación sale bien —está impugnada y el contrato tiene dos demandas en Tribunales— y la construcción no sufre atrasos, el nuevo muelle entraría en operación a finales de 2016 o principios de 2017.
La deficiencia de los puertos es producto de la poca inversión que ha realizado el país en los últimos 30 años, comentó Francisco Jiménez, quien es el rector de las políticas portuarias por su rol de ministro de Obras Públicas y además dirigió a Japdeva —entidad a cargo de manejar los puertos del Caribe— en el gobierno anterior.
“Considero importante que tomemos conciencia de lo relevante de atraer una inversión de $1.000 millones para la construcción de una nueva terminal de contenedores, dijo Jiménez, en alusión al proyecto adjudicado al grupo holandés.
Adicionalmente, planteó la necesidad de reestructurar Japdeva, sanear sus finanzas y exigir a los trabajadores que mantengan el puerto en operación las 24 horas, los 365 días del año para mejorar su desempeño mientras se da la transformación.
Los trabajadores portuarios están dispuestos a valorar las medidas de contingencia contempladas por Jiménez, pero le achacan parte de la responsabilidad en el problema portuario por no preocuparse por mejorar la situación de los muelles de Limón y Moín, dijo Ronaldo Blear, líder sindical.

Danny Canales
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