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Domingo, 20 de octubre de 2019



COLUMNISTAS


Tipo de cambio: escenarios para 2019

Miriam Manrique [email protected] | Jueves 08 noviembre, 2018


El tipo de cambio cerro el año 2017 en ¢572,6 por dólar y al 6 de noviembre se ubica en ¢627,2, lo que representa una depreciación del 9,5% en lo que va de 2018; solo en octubre y noviembre el tipo de cambio experimentó una depreciación del 7%. Este comportamiento ha generado incertidumbre en los inversionistas, agentes económicos y público en general debido a que estaban acostumbrados a un mercado con muy poca volatilidad, donde las intervenciones del Banco Central eran suficientes para mantener un tipo de cambio estable, que por momentos hacía parecer que existía una política cambiaria de tipo de cambio fijo.

La última vez que el tipo de cambio experimentó una depreciación tan acelerada fue en mayo 2017 cuando se depreció un 4%; sin embargo, en ese momento el Banco Central intervino y tomo la decisión de pedir $1.000 millones de al Fondo Latino Americano de Reservas (FLAR) mandando una señal clara de que no iba a permitir fluctuaciones en la moneda, tal y como la había hecho en años anteriores. Por lo tanto, el tipo de cambio volvió a bajar y se estabilizo para mostrar una leve depreciación del 2% durante 2017 dando tranquilidad a los agentes económicos.

Por lo tanto, podría surgir la pregunta, por qué el Banco Central no hace lo mismo que hizo en 2017.

En primer lugar, la situación económica del país no parecía tan comprometida y había confianza por parte de los inversionistas, por lo que la señal del Central devolvió fácilmente la estabilidad al mercado cambiario.

En segundo lugar, actualmente no se puede jugar la carta de pedir préstamos para defender el tipo de cambio y aumentar las reservas, debido a que ya se usaron los $1.000 millones dados por el FLAR, hay que empezar ese préstamo el año entrante y el país no tendría más capacidad de endeudamiento para este concepto. Por último, el Banco Central sí ha intervenido, pero no ha sido capaz de compensar la demanda por dólares, incluso usando más recursos que en 2017; esto se ha debido a una combinación de menor confianza de los agentes económicos y un mayor requerimiento de divisas por parte del Gobierno central para cubrir los vencimientos de deuda.

En 2018, el Banco Central ha sido vendedor neto de $1.500 millones, cifra muy superior a los $428 millones de 2017. Solo en agosto, setiembre y octubre intervino con una cifra superior a los $1.100 millones, periodo durante el cual el colón perdió 6,5% de su valor. Debido a la gran suma de divisas utilizadas, las reservas del país se ubican en $6.824 millones, luego de llegar a un máximo de $8.474 millones en marzo de 2018. Adicionalmente, de estos $6.824 millones, aproximadamente $2.500 millones pertenecen a los bancos que tienen el encaje legal en el Central y $1.000 millones tiene que ser devueltos al FLAR, por lo que el monto de reservas es aproximadamente $3.324 millones, lo que equivale a alrededor de dos meses de importaciones, menor a la referencia de tres meses que se usa normalmente. Este resultado dejaría al Central sin capacidad de intervención en los próximos meses, lo cual es bastante preocupante debido a los $1.000 millones adicionales de vencimiento de deuda que están pendientes para lo que resta del año.

Debido a la actual coyuntura y el regreso a la volatilidad en el mercado cambiario, creo que es necesario plantearse posibles escenarios para 2019 con el fin de tomar decisiones que permitan sobrellevar un complicado entorno económico.

El primer escenario se plantea bajo la no aprobación del plan fiscal. Este sería el peor de los casos ya que tendería a agravar la situación que se está viviendo actualmente, se verían mayores tasas de interés, menos confianza e inversiones, mayor desempleo y desaceleración económica. Adicionalmente, se complicaría aún más la obtención de fondos por parte del gobierno para pagar vencimientos de deuda y esto podría ser tan rápido como finales de 2018, ya que hay que pagar las Letras del Tesoro al Banco Central y atender $1.000 millones adicionales. Se podría plantear que, en este escenario, con un bajo nivel de reservas y la no aprobación de endeudamiento externo, el colón sobrepasaría fácilmente los ¢700 por dólar.

El segundo escenario se da bajo la aprobación del plan fiscal y la posibilidad de endeudarse externamente. Este sería el mejor escenario para el mercado cambiario, ya que se podría tomar ventaja de un aumento de la confianza de los agentes económicos y una entrada de dólares significativa, que podría ayudar a mantener el tipo de cambio. La tasa que podría esperar bajo este escenario podría estar alrededor de los ¢600 y ¢650 por dólar.

El escenario intermedio, consiste en la aprobación del plan fiscal sin la posibilidad de endeudamiento externo. La imposibilidad de buscar fondos en el exterior seguiría poniendo presión al mercado interno en términos de tasas de interés, tipo de cambio y actividad económica. Los altos requerimientos de dólares para pagar vencimientos seguirían poniendo presión al mercado cambiario y el Central tendría una capacidad reducida para intervenir. Se podría esperar un tipo de cambio que oscile entre ¢650 y ¢700 por dólar.

Bajo cualquier escenario, y tomando en cuenta que todavía hay muchas variables que pueden influir en el mercado cambiario en los próximos meses y que es muy difícil hacer un pronóstico certero, hay que irse acostumbrando a la idea de que existe riesgo cambiario y que es muy probable que de ahora en adelante se tengan que tomar decisiones en un contexto de mayor volatilidad del tipo de cambio. Mi recomendación es analizar todas las decisiones financieras que se tienen que hacer hoy para 2019, usando diferentes escenarios y asignando diferentes probabilidades, y tratar de minimizar el riesgo bajo un panorama del peor caso que puede suceder, que es el de una depreciación acelerada que lleve la moneda por encima de los ¢700 por dólar. 








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