Time debe optar entre venta y recrearse como coloso digital
Imagen con fines ilustrativos. Shutterstock/La República.
Enviar

Time se halla frente a una de las decisiones más cruciales desde que la editora de revistas fue fundada por Henry Luce y Briton Hadden en 1922.

¿La junta de directores de la compañía debe aceptar una venta ante la persistente caída de la publicidad gráfica que le da vida? ¿O debería dejar que el nuevo máximo responsable Rich Battista haga realidad su visión de transformar a Time para que deje de ser un imperio editorial en decadencia para convertirse en una potencia digital?

La propietaria de la revista ha dedicado cinco meses a reestructurar su negocio y reemplazar a sus altos directivos. El objetivo: convencer a los anunciantes de que sigan volcando su dinero a Sports Illustrated, People y otras publicaciones en lugar de a medios digitales como BuzzFeed y Vice.

Wall Street perdió la paciencia durante el intento de reestructuración y las acciones cayeron 21% hasta el 25 de noviembre, lo que dejó a la empresa en situación vulnerable ante una toma de control. La acción subió 11% desde el 28 de noviembre, cuando se conocieron informes de que la compañía había recibido –y rechazado- una oferta de absorción de los inversores Edgar Bronfman Jr. y Ynon Kreiz.

“Estoy seguro de que el nuevo equipo de dirección quiere tiempo para demostrar la tesis de que puede hacer crecer el negocio digital antes de que decaiga el negocio de las publicaciones impresas”, dijo Paul Sweeney, analista de Bloomberg Intelligence. “Pero si soy miembro de la junta de directores y mi deber fiduciario es para con mis accionistas, tendría que analizar muy bien cualquier oferta que se presente”.

Ver comentarios