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¿Tiene razón Arthur?

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En el proceso de discusión sobre el eventual incremento de las tasas del impuesto de ventas y de renta, se ha venido mencionando la posibilidad de que en vez de subir las tasas, tendrían que bajarse porque eso impulsa la economía, se disminuye el incentivo a evadir y como consecuencia se termina recaudando más.
Como ejemplo se ha citado el caso de Canadá, país en el cual se ha dado una progresiva disminución de la tasa del impuesto de renta de sociedades a partir de 2002, pero que inversamente ha venido incrementando la recaudación de dicho impuesto.
No obstante, dicho fenómeno no es tan cierto, puesto que también cuando Canadá mantuvo tasas de renta por encima del 40% desde 1987 hasta el año 2000, fue el periodo donde su recaudación tuvo un mayor incremento.
A partir del año 2000 empezó a bajar la tasa pero también bajo la recaudación mucho más que la rebaja de la tasa para luego recuperarse y en un periodo de 33 años, iniciando con una tasa de casi 50% y la actual de 25%, resulta que el impuesto en términos de porcentaje del PIB de hecho ha disminuido de 2,8% a 2,5%.
En este sentido, la afirmación de que Canadá bajó los impuestos y aumentó su recaudación no es en términos reales correcta.
El argumento anterior se relaciona con la curva desarrollada por el economista Arthur Laffer, que planteó un modelo que tenía más bien la pretensión de determinar cuál es la tasa de máxima recaudación, punto a partir del cual, si se sigue aumentando la tasa, la recaudación disminuye.
Eso es muy distinto a decir que por bajar los impuestos mágicamente se aumenta la recaudación (cosa que desde luego no es cierta) que indicar que en economías con altas tasas de impuesto sobre la renta, se puede sobrepasar el punto de máxima recaudación y que sea mejor reducirlas a ese nivel, porque el coste político de bajar impuestos es más bien una ventaja política y si los hechos fueran ciertos, todos los países habrían bajado los impuestos hace siglos.
De toda la literatura económica sobre la curva de Laffer, lo primero que salta a la vista es que no existe ninguna claridad en cuanto al punto óptimo de tasa versus recaudación, cuando hay estudios que sitúan ese punto en una tasa con un amplio margen cuya media se sitúa en el 70%.
En otras palabras, la virtualidad de la curva de Laffer podría tener sentido en países que cobran tarifas muy altas de impuesto sobre la renta, pero no en Costa Rica, donde la tasa se ubica en un punto medio y que es de 30%.
Por otro lado, las razones por las que puede aumentar la recaudación responden a una intrincada interrelación de factores, de los cuales la tasa es solo uno de ellos, como podría ser el grado de cultura tributaria del país, la expansión de la economía, el aumento de fiscalización tributaria, la elasticidad de la oferta de trabajo y un larguísimo etcétera.
En otras palabras, impera la prudencia antes de afirmar que la solución para mejorar la recaudación pasa por disminuir los impuestos, porque “así es” en Canadá.

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