Humberto Pacheco

Humberto Pacheco

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Martes 24 Agosto, 2010


TROTANDO MUNDOS
Temas Variados


Nos gustó de sobremanera el artículo de nuestro apreciado Profesor de Ciencias y Letras, don Guillermo Malavassi, sobre doña Manuela Tattenbach y su esposo don Roderich Thun. En este mundo materialista en el que sobran los que se ofrecen “para servir al país” desde un bien pagado puesto, y al final no hacen más que buscar el beneficio propio, resulta muy refrescante conocer historias de abnegación, amor al prójimo y dedicación sin fines de lucro como la de esta pareja. Personas que, como doña Manuela, le dieron a la humanidad hasta su última hora; personas que honrarían la galería de Beneméritos de la Patria tanto más que muchos de los que ya cuelgan en sus paredes.
A propósito de lo cual, entramos en la página web de la Asamblea Legislativa en búsqueda de la lista y antecedentes de todos los Beneméritos de la Patria y nos quedamos con la gana. Es insólito que los responsables de esa página no hayan realizado la importancia que tienen, cuando en verdad interesan mucho más que los diputados.
Que equipo más malo en el que se ha convertido el Saprissa de nuestros años jóvenes. De niños nuestro Padre nos llevó a su primer partido de primera división en el Estadio Nacional, aquel coliseo que dejó de existir. En adelante fuimos seguidores fieles, hoy totalmente enfriados por un equipo que no es ni pariente de ese glorioso grupo y otros que le siguieron. Guardando estrecha relación con los demás fracasos internacionales futbolísticos del país, el Saprissa se salvó de al menos cuatro goles solamente porque la suerte lo acompañó y los del Monterrey resultaron ser un montón de inútiles. Cuidado sí aquí se les seca la pólvora.
A propósito de estadio, dicen que los chinos que lo están construyendo con trabajadores mal pagados han pedido que lo nombren cualquier cosa menos Estadio de la Amistad. Temen mucho correr la misma suerte que los que construyeron el Puente de la Amistad.
Hemos estado esperando saber sí el Estado va a procesar a los funcionarios del Conavi que declararon secretas ofertas recibidas en concurso público y que con sus fallas retrasaron el proceso de “bacheo” de las carreteras nacionales por 13 meses. Queríamos ver sí los van a responsabilizar por el enorme daño que le significa al país ese atraso. Claro que esto no va a suceder, como no sucede nada cuando se incumplen obligaciones administrativas con bienes del Estado. Dice La Machaca que quienes cometieron todas esas torpezas no sabían lo que estaban haciendo; pero, pensándolo mejor, y sí lo sabían?
Un autobús, al cual la policía de tránsito acusó de ir demasiado rápido (como frecuentemente bajan por la carretera a Alajuela), se salió de control, golpeó a un camión haciéndolo virar, según el croquis siguió sobre la carretera hasta que, rompiendo una valla metálica (buena ó mala) se saltó el desagüe, todo esto suponemos que con los frenos aplicados porque eso sería de esperar desde que vio que iba a chocar con el camión, atropelló y mató a una señora y a su hijo que transitaban sobre una calle paralela, y continuó su marcha sobre matorrales hasta irse por el guindo hasta el Río Torres; y una vocera de la empresa tiene el cinismo de decirle a la prensa que el vehículo no iba a alta velocidad.
A esto seguirá la búsqueda de los testigos que dirán que el autobús iba marcha atrás. Mientras tanto, siguen las muertes injustificadas en las carreteras.

Humberto Pacheco
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