Claudia Barrionuevo

Claudia Barrionuevo

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Lunes 16 Junio, 2014

Solo le pido a Dios (León Gieco dixit) que todos los ticos en 2018 hayan terminado de pagar las deudas que les ocasionó el Mundial 2014


Televisión digital versus fútbol

¿Cuál es el producto que más se promociona en el mundo entero semanas antes de la Copa Mundial de Fútbol? ¡Excelente respuesta! ¡Los televisores!
Y si a la gran fiesta del balompié se le suma la celebración del Día del Padre en Costa Rica, las ventas de la “caja mágica” se multiplican.
Bueno, las “cajas” ya no se venden, aunque en muchas casas siguen funcionando perfectamente (tengo una genial en la sala). Ahora los comercios ofrecen pantallas delgadas y planas, led o plasma, desde 24 hasta 60 pulgadas, de diversos orígenes, entre las que destacan las japonesas y las coreanas.
Abra usted cualquier periódico y descubrirá las múltiples opciones económicas (sinónimo de financieras, no de baratas) que se ofrecen en cuotas quincenales o mensuales, a tasa cero con tarjetas de crédito, con descuentos, bonos, premios instantáneos, en combo…
¿Todo bien? No, en realidad no. Estas pantallas modestas o espectaculares que estamos adquiriendo no van a funcionar a partir de 2018. No quiero exagerar: el aparato en sí seguirá funcionando si lo conecta a su computadora, DVD o si está suscrito a una compañía de cable. Pero las transmisiones de los canales de aire, o sea los nacionales, que por ahora se emiten de forma analógica, no podrán ser vistas.
Hace cuatro años Costa Rica decidió que el sistema que más le convenía al país para migrar a la digitalización de las señales televisivas, de acuerdo con sus condiciones geográficas, era la ISDB-Tb.
¿Todo bien? Bueno, sí. Teníamos que migrar a la televisión digital, porque la globalización nos obliga a “estar en todas”, y parece que escogimos el sistema idóneo.
Posiblemente usted, amigo lector, habite en el 55,3% de las viviendas que, según el Instituto Nacional de Estadística y Censo (INEC), posee televisión paga; y/o en el 46,7% que tiene Internet doméstica. Entonces, no se preocupe: las complicaciones de la digitalización no le atañen.
Eso sí, para el resto de la población (que no tiene cable y habita en zonas rurales) las transmisiones de aire no podrán ser vistas en los aparatos televisivos aunque estos hayan sido adquiridos este año y/o midan 60 pulgadas.
Nuestro país escogió un sistema desde 2010 para migrar de la transmisión analógica a la digital. Pero el decreto que ampara esta decisión no impuso reglas para los comercios. Estos siguen vendiendo aparatos no compatibles con el cambio.
Tranquilos, no quiero aterrorizarlos: comprando un convertidor (transformador de la señal analógica a la digital) todo se solucionará. ¿Cuánto cuesta? ¿Cuánto costará? ¿Para qué preocuparse ahora? Faltan cuatro años para la Copa del 2018 en Rusia.
Les aseguro que ese año los comercios, además de promocionar las nuevas pantallas con el sistema digital ISDB-Tb, ofrecerán los convertidores, en cuotas quincenales o mensuales, a tasa cero con tarjetas de crédito, con descuentos, bonos, premios instantáneos, en combo…
Solo le pido a Dios (León Gieco dixit) que todos hayan terminado de pagar las deudas que les ocasionó el Mundial 2014.

Claudia Barrionuevo
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