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Modelo es aplicado en el país principalmente por multinacionales y firmas tecnológicas que reconocen mejoras en productividad y ahorros en costos
Teletrabajo cobra auge ante alzas en el petróleo

• Por cuatro días al mes que se trabaje desde la casa, el ahorro en combustible representa un 20%
• En el sector público el ICE realizó un plan piloto en este campo; los resultados impulsan a que se realice uno que integre más áreas


Karen Retana
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Soledad Flores está a cargo del manejo de la proveeduría de las plantas de Procter & Gamble (P&G) en Norteamérica. Ella vive en Lomas de Ayarco, Curridabat, y hasta hace algunos meses debía desplazarse todos los días hasta Forum en Santa Ana.
El traslado de su casa a las oficinas de P&G le representaba ¢132 mil al mes en consumo de combustible y un alto nivel de estrés pues a su paso debía lidiar con la congestión vial de la ciudad.
No obstante, mediante el programa de teletrabajo que impulsa la compañía entre sus colaboradores, Flores tiene la posibilidad de laborar un día a la semana desde su casa, lo cual le representa un ahorro del 20% en la factura de combustible y la oportunidad de compartir con sus hijos gemelos.
Este modelo de trabajo remoto podría convertirse en un aliado para que otras empresas y empleados logren ahorros significativos en consumo de combustible, obtener mayores niveles de productividad y satisfacción en su quehacer diario.
El teletrabajo se caracteriza por hacer uso de las facilidades que ofrece la tecnología para realizar las labores que comúnmente se desempeñan en la empresa, a sitios como centros de trabajo o desde la casa.
Uno de los principales atractivos es que evita el desplazamiento de las personas, se evade el congestionamiento vial y disminuye el tiempo desperdiciado en traslados. Asimismo, al consumir menos combustible se reduce el deterioro de las calles y mejora la calidad del aire.
Por ejemplo, u
n conductor que tarda de la casa al trabajo media hora de ida y otra media hora de venida pasa casi 11 días al año dentro un vehículo. Pero si tarda hora y media de ida y el mismo tiempo de regreso, significa casi 33 días al año en solo traslados de la casa al trabajo.
Con el plan de restricción vial que contempla la Circunvalación, la Uruca y el centro de San José, las autoridades del Ministerio de Obras Públicas y Transporte estiman que la reducción de la factura petrolera sería de un 22%.
Este porcentaje podría elevarse si el teletrabajo se contempla como una opción a gran escala, tanto en el sector público como en el privado.
En Costa Rica este mecanismo es utilizado principalmente por firmas del sector tecnológico y multinacionales que han decidido establecer sus operaciones en el país.
No obstante, empresas del sector público como el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), también optaron por incursionar en este modelo a través de un plan piloto que arrancó en noviembre del año pasado y finalizó en mayo anterior.
“Los beneficios a nivel institucional sobrepasaron las expectativas ya que hubo un 175% en el cumplimiento de las metas establecidas. Hubo un mejoramiento de la planificación y el control de las actividades y los productos a cargo del teletrabajador”, reconoció Randall Retana, director de división de Capital Humano del ICE.
La institución impulsó este programa con 16 colaborad
ores, quienes realizaron tareas específicas desde su casa.
La experiencia de otros países se ha enfocado también en la construcción de centros de trabajo multiempresariales en las afueras de las ciudades. En esos centros, empleados de muchas empresas e instituciones comparten instalaciones con infraestructura de sistemas y comunicaciones adecuados.
De esta forma, las empresas se evitan costos asociados por ausentismo o enfermedades relacionadas por estrés laboral.
En el último año, la Caja Costarricense de Seguro Social desembolsó ¢9.200 millones por 500 mil días de incapacidades producto de males como depresión, bipolaridad y trastornos neuróticos relacionados con el estrés laboral.

“Las consultas por padecimientos relacionados con el estrés laboral son muy frecuentes, esto puede repercutir desde contracturas musculares hasta afectar la salud mental y física del paciente”, señaló Rafael González, médico.
Por ello algunas empresas miran el trabajo remoto como una opción que mejora la calidad de vida de sus empleados, aumenta la motivación y la productividad del trabajador.
“La liberación del estrés mejora la actitud del empleado hacia el trabajo al sumarle tiempo y costo de traslados”, aseguró Luis Diego Osborne, gerente general de Sistemas Analíticos, firma que emplea este mecanismo laboral.
A través de una evaluación de resultados la empresa corroboró el impacto del trabajo remoto en sus operaciones. Por ejemplo, antes de poner en práctica el teletrabajo en febrero de 2006 un técnico resolvía 180 casos al mes, mientras que en el mismo periodo de 2008 se atendieron 207. Asimismo, el nivel de satisfacción del personal se incrementó en un 20% por la reducción de los tiempos en desplazamiento.

En P&G coinciden en que las mediciones realizadas en este modelo de trabajo revelan un mayor compromiso del empleado al trabajo y es percibido como un beneficio que no todas las empresas ofrecen, comentó Alejandra Cobb, gerente de Relaciones Externas de la firma.
En Intel de Costa Rica el teletrabajo cobra relevancia para los empleados ya que con la restricción de placas que rige a partir de esta semana podrán trabajar el día en su casa, señaló Karla Blanco, gerente de Asuntos Corporativos de Intel.
Pese a las ventajas que ofrece el teletrabajo, la gran piedra en el zapato que limita el potencial de este esquema laboral lo constituye la cultura empresarial, la cual está muy arraigada a la ejecución de funciones en una oficina.
Existe una percepción negativa en cuanto a una eventual pérdida de control y de atmósfera de equipo, ya que el teletrabajador realiza sus tareas aislado físicamente.
“Para inyectar dinamismo a este modelo es necesario realizar un cambio de mentalidad. Debemos empezar a medir a la gente no en cuanto a si permanece en el trabajo o no; si llegó tarde o temprano, sino en que si cumplió los objetivos de la empresa o no”, sostuvo Osborne, de Sistemas Analíticos.
Sin embargo, para dar el paso a este esquema laboral las compañías deben estructurar un plan bien definido, realizar un análisis de costos y beneficios, fijar objetivos, comprometer a los mandos superiores y crear una sólida estructura de comunicación con los teletrabajadores.
Otro punto crítico del teletrabajo se encuentra asociado
con la tecnología, ya que los costos más elevados de este modelo provienen de la adecuación del sistema instalados en la sede central y las comunicaciones.
“En Costa Rica compañías multinacionales utilizan este modelo. Sin embargo, es importante continuar con el cambio en la cultura empresarial de muchas compañías, en las que todavía se considera que la presencia física de los trabajadores es indispensable para llevar a cabo las labores”, comentó Gabriela Llobet, directora de la Coalición de Iniciativas para el Desarrollo.
Cabe destacar que este modelo es utilizado principalmente por empresas de servicios y no necesariamente puede ser aplicado en todas las áreas, tal como sucede en compañías cuya actividad principal es la manufactura de productos.
















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