Roberto Dobles

Roberto Dobles

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Lunes 31 Agosto, 2015

Lo que sí ocurrió con el desplome de los precios fue la paralización temporal de una gran cantidad de proyectos de producción de petróleo convencional
 

Tecnología y competencia petrolera

Los avances tecnológicos están creando importantes rupturas en prácticamente todos los sectores de actividad económica. La producción de petróleo no es la excepción.
Los avances en las tecnologías de perforación horizontal a grandes profundidades y de fracturación hidráulica (Fracking) para extraer petróleo no convencional, entre ellos el “Shale Oil”, ha creado un nuevo normal.
Nuevos adelantos tecnológicos, como el “Clean Fracking”, impulsarán aún más la producción de petróleo no convencional en el mundo.
Anteriormente, los países miembros de la OPEP, que producen y exportan petróleo convencional (que no requiere del Fracking) fijaban los precios internacionales a su antojo.
Pero todo cambió con el surgimiento del “Shale Oil”. Arabia Saudita, junto con varios aliados de la OPEP, se vieron obligados a defender su participación en el mercado en lugar de defender los precios de venta, como siempre lo habían hecho.
Así empezó la competencia entre el petróleo convencional y el no convencional y la caída de los precios.
Un artículo titulado “Saudi Arabia may go broke before the US oil industry buckles” señala lo siguiente:

• “Es demasiado tarde para que la OPEP pueda detener la revolución del “Shale Oil”. El cartel se enfrenta a una perspectiva de creciente producción en Estados Unidos cada vez que los precios del petróleo suben”.
• “Si los precios del mercado de futuros de petróleo son correctos, Arabia Saudita comenzará a entrar en problemas dentro de dos años. Estará en crisis existencial hacia el final de la década”.
• “Los sauditas hicieron una gran apuesta en noviembre pasado cuando pararon su apoyo al sostenimiento de los precios y en su lugar optaron por inundar el mercado y por sacar del mercado a sus rivales, aumentando su propia producción a 10,6 millones de barriles por día en un momento de desaceleración económica mundial”.
• “Si el objetivo era ahogar la industria del “Shale Oil” en Estados Unidos, los sauditas han juzgado muy mal, al igual que también juzgaron mal la creciente amenaza de “Shale Oil” en cada etapa durante ocho años”.
• “El problema para los sauditas es que los ‘Frackers’ de Estados Unidos no son de alto costo. En su mayoría son de mediano costo”.

Otro artículo titulado “Petróleo a menos de 50 dólares el barril: ventajas y riesgos” indica que el intento de Arabia Saudita y sus aliados para “parar el Fracking con un precio bajo, ha sido un error estratégico, porque la producción de EE.UU. sigue por encima de 9,4 millones de barriles al día, la productividad de los pozos ha aumentado significativamente según la EIA, y la reducción de costos alcanza hasta el 50% en menos de un año”.
Lo que sí ocurrió con el desplome de los precios fue la paralización temporal de una gran cantidad de proyectos de producción de petróleo convencional (sin Fracking) de alto costo en el Ártico ruso, el Golfo de México, las aguas profundas del Atlántico medio (incluyendo Brasil) y las arenas bituminosas de Canadá.

Roberto Dobles