Enviar
Teatro Negro de Praga viene a “encantar” a los ticos
Jiri Srnec, director del grupo, conversó con Magazine sobre el show que presentarán en el Melico Salazar

Un grupo de maletas de múltiples tamaños y un prisionero que trata de librarse de una bola que lo mantiene atado, armarán una fiesta de colores fosforescentes y movimientos imposibles en el Teatro Popular Melico Salazar.
Esta algarabía mágica se debe a la llegada del Teatro Negro de Praga de Jiri Srnec, que volverá al país para “encantar” a los costarricenses con extractos de sus mejores puestas en la llamada “caja negra”.
Así lo prometió el director del grupo Jiri A. Srnec, quien conversó con Magazine y señaló que traerá un espectáculo para toda la familia, con el que arrancará risas y frases de asombro.
“Vamos a mostrar una selección de nueve trabajos del grupo, con los que la gente podrá relajarse, divertirse y preguntarse cómo hacemos muchos trucos de magia, y cómo muchos objetos se mueven por el escenario por gusto propio”, explicó Srnec.
Así, en ese derroche de hechizos brillarán obras como “La lavandera”, que es la primera con la que se inauguró el Teatro, “El fotógrafo”, “Las maletas”, “El violinista”, “El prisionero”, “El mago”, “Las lámparas”, “Agua, agua” y “El caballo”.
El grupo ya presentó el mismo espectáculo hace dos años en el país, pero en esta ocasión decidió regresar por la gran acogida que tuvo por parte del público y porque es una gira de “despedida” antes de iniciar un nuevo espectáculo.
“Esta es la última vez que vamos a presentar “Lo mejor del Teatro Negro de Praga”, porque trabajamos en un nuevo espectáculo que se llama “La bicicleta voladora”. Nosotros amamos venir porque el público es muy expresivo y temperamental, por lo que queríamos hacer un repaso por la historia del teatro antes de iniciar esa nueva etapa”, explicó el director.
Srnec señaló que la gira del nuevo espectáculo comenzará en julio en Argentina y que la traerán a Tiquicia el próximo año.
Ese montaje trata sobre un inventor que está tratando de hacer una bicicleta que vuele, pero al mismo tiempo se enamora de una dulce joven.
La historia se estremece cuando un “Angel amoroso” empieza a meter sus narices en la relación y ayuda a sus protagonistas a descubrir cuál es la “gasolina” que hará moverse a la bicicleta: el amor entre ellos mismos, según explicó Srnec.

Carolina Barrantes
[email protected]

Ver comentarios