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Viernes 24 Agosto, 2012

Tasas de interés y tipos de cambio
(Primera Parte)

Los medios de comunicación y quienes reciben sus mensajes, suelen usar los términos tasa de interés y tipos de cambio de forma coloquial, ¿cuál es? ¿a cómo está?, como si se tratara de otra persona.
Dentro y fuera de las aulas donde se imparten cursos de economía, surge la inquietud de cómo se fija cada factor y debido a las personas que gustan de usar términos técnicos y de uso muy restringido, la mayoría de las veces la respuesta no es recibida a satisfacción.
Recuerdo un profesor en la UCR (q.e.p.d.), muy inteligente, un caballero, dominaba la materia, pero para entenderle no se podía pestañear y se debía anotar todo término desconocido para captar mejor la materia en la siguiente clase. Solía decir que para entenderle, había que ser economista mientras mis pares decían “cómo sabe ese señor pero nada le entiendo”.
Así la realidad, no es de extrañar que usualmente las personas utilicen estos términos sin apreciar la dimensión que existe dentro de cada concepto y que más de uno se aproveche de la situación para obtener un beneficio ante la mirada y complacencia de la mayoría.
La Tasa de Interés. La cantidad de monedas y billetes que se necesitan en el país se conoce como masa monetaria. Se divide en dinero en efectivo, reservas de los bancos y depósitos, entre otros aspectos, que en suma se dividen en, la oferta y la demanda de dinero, cuyo equilibrio determina la tasa de interés, también conocido como el precio o costo del dinero.

Si los agentes de la economía (personas, empresas, gobierno) prefieren posponer el consumo, la demanda disminuye y por ende el tipo de interés baja. Si los agentes incrementan la demanda de dinero, la tasa de interés sube. Sencillo.
Lo que no se dice es que muchas veces la tasa de interés también baja o sube dependiendo de la oferta y no de la demanda.
Si la reserva legal (encaje mínimo legal) de los bancos baja, cada institución tiene más dinero para prestar y a corto plazo la tasa baja. Si el encaje sube, hay menos dinero disponible para igual demanda y la tasa sube.
Si el Banco Central aumenta o disminuye la masa monetaria, cambia la tasa de interés. Si aumenta la tasa de redescuento, hay más dinero y más barato.
Si baja, lo contrario. Cada instrumento de política monetaria tiene un efecto directo sobre la masa monetaria y por ende sobre la tasa de interés.
Recibir dinero extranjero en forma de préstamo no es una garantía de que la tasa de interés bajará: ese dinero tiene un costo y el sistema financiero no lo va a absorber, así que el costo de ese dinero “fresco” y el intermediario también gana, todo lo cual se traslada al usuario final.
En situaciones de altas tasas de interés también aparece otro problema conocido como capital golondrina o especulador: se traslada de país en país según la tasa más alta y se retira cuando las tasas empiezan a bajar, generando una pérdida neta para la economía que visitó.

Luis Guillermo Quesada Sibaja
Administrador, politólogo y abogado