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Miércoles, 21 de noviembre de 2018



INVERSIONISTA


Tarjetas prepago: evolución del dinero plástico

| Lunes 27 mayo, 2013

“La tarjeta prepago es el mejor instrumento para comenzar la educación  nanciera, pues promueve una cultura de ahorro y gasto administrado”, dijo Gabriel Pascual, de MasterCard. ESTEBAN MONGE/LA REPÚBLICA


No requiere de abrir cuenta

Tarjetas prepago: evolución del dinero plástico

Propuesta de MasterCard es pago de salarios y viáticos

Depositar el salario a sus empleados y controlar el dinero destinado a los viáticos de su empresa, sin órdenes de compra, cuentas de gastos mensuales y sin pago de cheques son parte de los beneficios que le ofrecen las tarjetas prepago, producto que está impulsando fuertemente la multinacional MasterCard junto con el Banco Nacional.
Así, por medio de esta, usted como empresario tendrá la opción de sustituir los vales o cupones de papel por el uso de la tarjeta, logrando un mayor control sobre el gasto de sus empleados a partir de un monto previamente definido por usted.
Este tipo de tarjetas ya se están usando en entidades como el Instituto Nacional de Seguros, para el pago de pólizas. Asimismo en algunas empresas agrícolas como las cafetaleras, las cuales tienen alta rotación de empleados, muchos de ellos extranjeros ocasionales a quienes abrirles cuenta de ahorros es en muchos casos imposible.
El uso más conocido de este instrumento es en tarjetas de regalo, donde el plástico está precargado con un monto para ser usado en un lugar en específico.
“Esperamos que en un futuro, la tarjeta sea utilizada como un medio de pago salarial, donde el empresario tenga la posibilidad de depositar a sus empleados sin la necesidad de que estos cuenten con una cuenta bancaria —el fondeo lo realizaría la empresa— y de este modo eliminar el manejo de efectivo y el cheque”, señaló Gabriel Pascual, country manager de MasterCard.
A diferencia de una tarjeta de débito, la tarjeta prepago no requiere de cuenta corriente y además no exige la disponibilidad de un saldo mínimo.
“Una ventaja frente a la cuenta de ahorro o cuenta corriente está en que los bancos usualmente definen un saldo mínimo para mantener la cuenta, caso contrario a las tarjetas prepago, pues esta supone una recarga. Si queda en cero no hay penalidad por no mantener un saldo mínimo” manifestó Jorge Fernández, account manager.
Además de los beneficios al empresario, la tarjeta es una excelente opción para el Gobierno, pues ofrece una solución eficiente y económicamente competitiva para las necesidades de los programas gubernamentales.
Al mantener un registro detallado de todos sus movimientos, la tarjeta permite no solo la evasión de impuestos sino además seguridad en el envío de dinero para causas benéficas. El administrador del programa envía los fondos y la información de los beneficiarios a una entidad pagadora, eliminando los costos del manejo de efectivo.
“La tarjeta prepago es el mejor instrumento para comenzar la educación financiera, pues promueve una cultura de ahorro y gasto administrado”, agregó Pascual.

Gabriela Vargas
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