Alejandra Esquivel

Alejandra Esquivel

Enviar
Jueves 26 Mayo, 2016

Tan preocupados estamos por todo, que estamos obviando la mortalidad empresarial

La mayoría de empresas nacen con el brío de permanecer en el tiempo y de pasar de una generación a otra; sin embargo, la decisión de cerrar, interrumpir o disolver una empresa puede llegar incluso sin proyectar ese escenario.
En Costa Rica, entiendo que las cifras de micro, pequeñas y medianas empresas (MIPYMES), no se tienen alentadoramente claras, a partir de esa premisa, mi hipótesis es que menos claras tendremos estadísticas de cuántas de esas MIPYMES serán de carácter familiar y cuántas no, pero me atrevería a suponer que la mayoría de ellas tendrán una constitución y/o conformación familiar.
¿Por qué sería importante para el aparato productivo de un país, tener mapeadas las empresas familiares existentes? Porque están más expuestas a no tener claro el futuro del negocio; a no alcanzar el tamaño suficiente para ser eficientes; son más propensas a mezclar sus finanzas personales, con las finanzas de la empresa; suelen gestionar las definiciones propias de la empresa y de sus colaboradores, más con el corazón que con la razón; la dinámica de posicionamiento competitivo sostenible, normalmente no es una prioridad estratégica de la administración de estas empresas; también puede suceder que los miembros de la familia dejen de compartir la filosofía fundacional de la compañía y empiecen a esperar cosas diferentes de la empresa, que deriven en su disolución.
De nuevo: ¿Por qué sería importante para el aparato productivo de un país, tener mapeadas las empresas familiares existentes? Porque ha quedado demostrado que el futuro productivo de un país con las características como el nuestro, no solo debería preocuparse por su producto interno bruto (PIB), sino también por su producto nacional bruto, ya veíamos lo que en el pasado ocurría con las cuentas nacionales tan solo con incluir o excluir a Intel.
Retomo: ¿Por qué sería importante para el aparato productivo de un país, tener mapeadas las empresas familiares existentes? Porque necesitamos verdadera estrategia-país para apoyar a los emprendedores y empresarios de Costa Rica. Porque necesitamos proveer a la población costarricense de nuevas alternativas de empleo. Porque históricamente en el país, el énfasis ha sido formar asalariados y no empresarios, por lo que necesitamos darle un giro significativo a ese rumbo para que existan más y mejores bases que permitan mantener a las MIPYMES costarricenses dentro y fuera de nuestras fronteras.
Estamos claros que cualquiera que sea la razón o razones de fondo o mayor peso que incidan en el cierre de una empresa, la transición debe entenderse como un proceso en el que todas las partes (dueños, colaboradores e incluso clientes y proveedores) pueden aprender y aportar al emprendedurismo y empresariado costarricense.
Creo que la actual y futuras administraciones del país, no solo a nivel de Casa Presidencial, sino a nivel de ministerios como los de Economía, Industria y Comercio; de Planificación; de Trabajo y Seguridad Social, figuras como el Instituto Nacional de Estadística y Censos, entre otros, deberían tomar cartas en el asunto de la mortalidad de las empresas costarricenses, ya que si bien es cierto cada empresa es importante para la economía de un país (sea nacional o multinacional, indiferentemente de su tamaño o sus volúmenes de gestión o producción), no creo que en Costa Rica estemos dando el lugar que se merecen a las empresas locales, que muy lejos de proteccionismo (con lo que definitivamente no abogo), lo que necesitan es que el país les dé la caña de pescar y no los pescados, pero creo que tampoco les estamos dando instrumentos suficientes para no morir.