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Martes, 13 de noviembre de 2018



INVERSIONISTA PERSONAL


¿Tal vez los rendimientos negativos sean indicio de prosperidad?

Bloomberg | Jueves 28 julio, 2016



Bloomberg - Cuando parecía que los rendimientos negativos no podían seguir extendiéndose, lo hicieron.

Los bonos empresariales que pagan tasas de interés negativas representan ahora alrededor de $512.000 millones de valor de mercado, lo que lleva al mundo a cerca de un total de casi $10 billones en valores con rendimientos por debajo de cero. En su mayor parte se trata de bonos de países.

Hay muchas explicaciones para esa extraña e inesperada situación. Algunos la consideran un indicio de una inminente crisis económica.

Otros la atribuyen a la excesiva dependencia de los bancos centrales de grandes compras de bonos pensadas para estimular las economías y a un crecimiento débil que se refleja en los retornos de los bonos.

Una perspectiva más positiva que sugiere que los rendimientos negativos pueden persistir durante mucho tiempo pero que también proporciona nuevas pautas sobre lo que podría hacerlos desaparecer.

Empecemos por los antecedentes históricos. Los rendimientos de los bonos del Tesoro de los Estados Unidos declinan desde 1926 debido sobre todo a su seguridad y liquidez.

Casi se han transformado en una forma de dinero, dado que ofrecen una liquidez y una seguridad comparables a las del efectivo.

Es por eso que no debería ser una sorpresa que los títulos públicos estadounidenses de largo plazo y algunos bonos empresariales hayan seguido en los últimos tiempos un camino similar, ya que eso representaría una extensión de la tendencia histórica.

Desde ese punto de vista, los rendimientos muy bajos o negativos no tienen por qué reflejar grandes motivos de preocupación.

Los muchos años de rendimientos declinantes comprenden períodos de crecimiento económico en alza y en baja, de modo que un crecimiento global mayor en el futuro podría no revertir la tendencia.

De hecho, mayor crecimiento y riqueza podrían elevar y no reducir la demanda de seguridad y liquidez, y bajar así los rendimientos.

{l1}bancos_centrales_impulsan_bonos_de_empresas_de_servicios{/l1} Tal vez el punto más soslayado sea que la oferta de valores de rendimiento negativo no es tan grande en relación con la riqueza global total.

Una reciente estimación de Credit Suisse sugirió que la riqueza global podría alcanzar los $369 billones para 2019, lo que refleja ritmos de crecimiento de quizás 7% anual.

Quizá sea hora de que empecemos a pensar en los valores negativos como el equivalente de un seguro contra incendio o terremoto sobre esa riqueza. Si hay $300 billones de riqueza global, ¿es tan absurdo pensar los inversores pagarían una prima para comprar $10 billones de seguros?

Hay que tener en cuenta que si se compran valores con un rendimiento de 1% negativo anual, y las acciones rinden un promedio de 4%, el costo del seguro sobre los valores más confiables es de apenas 5% de la inversión realizada.

Sobre $10 billones de valores seguros, entonces, la prima de seguro es de alrededor de $500 mil millones, una porción relativamente pequeña de los $300 billones o $400 billones del total de la riqueza global.

En términos porcentuales es más barato que el seguro sobre la vivienda que muchos de nosotros pagamos.

Los observadores a veces se preguntan por qué hay tantos rendimientos negativos en momentos en que los índices de volatilidad no siempre son tan altos.

Pero la clave para la protección ante el riesgo no es que el mundo es más volátil, que podría o no ser el caso en determinado momento, sino más bien que la cantidad de riqueza global, que de lo contrario resultaría difícil de asegurar, es mucho mayor que en momentos anteriores.

{l2}riesgo_oculto_de_los_bonos_soberanos_no_es_la_inflacion{/l2} No tiene importancia que en China y en India el seguro estándar siga siendo un sector subdesarrollado.

El factor seguro nos da más motivos para pensar que los rendimientos bajos o negativos sobre valores seguros podrían persistir durante mucho tiempo. Eso no es motivo para esperar el apocalipsis, si bien la existencia de algún tipo de seguro implica alguna probabilidad de concreción de riesgos negativos.