Leiner Vargas

Leiner Vargas

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Martes 25 Octubre, 2016

Estamos pagando en Internet más de tres veces el costo real de los servicios y aun así, son de mediana o baja calidad

Reflexiones:

Sutel y su competencia efectiva, catástrofe para los consumidores

Decía Milton Friedman, al referirse a los modelos económicos que: “si el modelo no se ajusta con la realidad, peor para la realidad”. Eso es exactamente el reflejo de lo que la Sutel y la empresa consultora TMG, han querido recetarle a Costa Rica en relación con los mercados de telecomunicaciones y la definición de competencia efectiva, que se pretende declarar de manera inconsulta con los consumidores del país. Extrañamente, al parecer en el mundo de las telecomunicaciones internacionales para Sutel, solo existe una empresa consultora internacional dispuesta a ofrecerle servicios, la misma empresa que siempre contrata y que ha contratado nuevamente para la Licitación Internacional de la Bandas. Pero eso quedará para otro día, por ahora, quiero concentrarme en los efectos de este mal entendido fenómeno de la competencia efectiva sobre los consumidores de datos, en este mundo de la sociedad 3.0 en la que nos ha tocado vivir.
Me interesa concentrarme en los dos mercados de mayor interés para los consumidores en Costa Rica y que son y serán, esenciales para la calidad de vida de la sociedad del siglo XXI, los servicios de Internet fijo y móvil. Ambos, son esencialmente la raíz del sistema global de telecomunicaciones de hoy, y en ellos, convergen prácticamente todos los demás servicios de telecomunicaciones e industrias adicionales. Adicionalmente, en un mundo futuro marcado por la Internet de las cosas, las ciudades inteligentes y la robótica, como sucederá en la siguiente década, el acceso a banda ancha en los servicios de Internet fija y móvil y sus redes de cobertura es de valor estratégico para la sociedad y debería estar en el corazón de cualquier estrategia de desarrollo nacional en el presente siglo. Desatender la inversión o descuidar por intereses particulares dichos sectores es y será el error estratégico de mayor tamaño cometido por cualquier sociedad.
La seguridad, calidad y accesibilidad de estos servicios determinará los niveles de competitividad empresarial, de inclusión digital y de oportunidades de empleo y de progreso social para las generaciones nacidas en el siglo XXI. De tal manera, que antes de declarar en competencia efectiva, es decir, dejar a tres grandes empresas la definición de qué hacer y cómo hacerlo, debemos pensar seriamente si el país requiere mantener la regulación de precios y la planificación de largo plazo de las inversiones sociales que se requerirán para atender las necesidades de la ciudadanía.
Amigos lectores, no existe competencia efectiva en estos mercados, ninguno de los indicadores usados por la literatura económica puede referirnos a tal hecho para el mercado costarricense, existe claramente concentración de poder de mercado en los agentes participantes y en sus redes, existen barreras de entrada sustantivas para terceros, que evitarían la posibilidad de entrar y de competir razonablemente, existen estrategias informales de segmentación de mercados y de seguimiento de prácticas no competidas por parte de los operadores actuales, existe poca o nula información de los operadores a la Sutel para calcular los referidos indicadores o las tarifas. No existen para estos bienes de interés público, llamado Internet, sustitutos razonables al acceso de los consumidores para poder defenderse de las estrategias de discriminación de precios, de cobros por descarga y de confusión de empaquetamiento de servicios, que ofrecen y que se ofrecerían en el marco de la llamada competencia efectiva. Es claro además que tenemos un rezago tarifario de al menos tres veces el costo real de los servicios, es decir, que estamos pagando en Internet más de tres veces el costo real de los servicios y aun así, son de mediana o baja calidad, según los informes internacionales existentes.
El soborno tácito de los operadores a la Sutel ha sido claro, los servicios se han deteriorado como aquel que dice, “si no me dejan jugar con mis reglas, les escondo la bola”. Así que el árbitro decidió ya, si la Sutel tiró la toalla, ha decidido cambiar las reglas del juego para que jueguen los operadores a su estilo, vendando los ojos, ampliando los arcos y amarrando las manos y los pies al consumidor, de eso se trata este maltratado caso de la competencia efectiva, “ni Keylor Navas atajaría un penal con los ojos vendados y los pies y manos atadas”. Así las cosas, prepararnos para jugar en un juego donde los zorros, con dientes y garras afiladas, se deleitarán de las gallinas a diestra y siniestra. Las consecuencias de esta mal llamada competencia efectiva, las pagaremos usted y yo, en los años que vienen, con precios altos y calidades de segunda o de tercera clase, en los servicios de Internet.
En vez de declarar competencia, deberían ustedes, señores miembros de la Sutel, declararse incompetentes. Renunciar a sus salarios de privilegio y darles espacio a personas que puedan dominar la presión y el chantaje de los operadores de telecomunicaciones, incluyendo al ICE, por supuesto. Señores miembros de la Junta Directiva de Aresep, señora Defensora de los Habitantes, señor ministro de Ciencia y Tecnología, señores y señoras diputados y diputadas, de ustedes depende que este regalito de Navidad de la Sutel se guarde, archive y se actúe, como una agencia reguladora de verdad y no cómo, una sucursal de las empresas de telecomunicaciones. Si alguna vez miran a la ciudadanía, golpear y saltarse la barda para agredir al árbitro, no digan que no lo sabían, el costo de esta mala decisión, caerá sobre aquellos que en silencio complaciente, no han actuado con la contundencia de los tiempos. Espero que el tiempo no me dé la razón, estamos aún a tiempo de cambiar esta decisión.

Dr. Leiner Vargas Alfaro
www.leinervargas.com