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Alto porcentaje de proyectos ofrecidos para mejorar puertos, vías y aeropuertos está archivado
Soluciones a caos en infraestructura están guardadas
Agenda pospuesta contempla una inversión cercana a los $4 mil millones en obras

Costa Rica sería un país de ensueño de haber construido toda la infraestructura que se ha ofrecido.
Sin embargo la situación de las vías, puertos y aeropuertos es un caos producto de que las promesas se han transformado en sueño.
Los anaqueles del Ministerio de Obras Públicas y Transportes están saturados de soluciones a todos los problemas de infraestructura.
Por años los gobiernos han venido invirtiendo millones de colones en estudios para mejorar todos los sectores, pero hasta ahora muchos no ha visto la luz.
En total la agenda incluye obras que sumadas alcanzan los $4 mil millones.
Con ese dinero hubiera sido posible contar al menos con cinco carreteras eficientes, un tren eléctrico moderno y puertos y aeropuertos de calidad.
No obstante la falta de dinero y de planificación y el hasta ahora frustrado modelo de concesión han impedido avanzar.
Por años el sector que más se ha estudiado es el vial. Prácticamente hay una salida al caos que padece cada carretera.
Por ejemplo, circular por la capital sería una maravilla si estuvieran en operación el Anillo Periférico y los dos viaductos que se prometieron desde hace años.
La primera obra consistía en una megapista que conectaría las vías Braulio Carrillo, General Cañas y Próspero Fernández para que el tránsito pesado ingresara al centro de la capital.
Los viaductos, en tanto, promovían la edificación de dos vías elevadas que atravesarían San José de norte a sur y de este a oeste.
También sería placentero viajar al Caribe nacional si la ruta Braulio Carrillo tuviera cuatro carriles, como lo recomendó un estudio.
Un inconveniente que se hubiera evitado sería la congestión que padece a diario la carretera a San Ramón, de haberse ampliado a ocho y seis carriles algunos de sus tramos, como se ha venido prometiendo.
Los cartagineses, por su parte, podrían levantarse unos minutos más tarde si ya la Florencio del Castillo tuviera tres vías por cada sentido.
Por su parte, si los heredianos contaran con la nueva radial de 15 kilómetros, podrían reducir hasta en 40 minutos su tiempo de recorrido a la capital, en horas pico.
Otro tema que ha sido altamente analizado y que aún no se ha podido poner en marcha es el tren eléctrico urbano.
En las últimas dos décadas se han realizado seis estudios para conocer la viabilidad del sistema de transporte masivo en el país.
Sin embargo, la realidad actual es un sistema de tren que aunque arcaico, transporta a unas 10 mil personas por día.
El canal seco se suma a la lista de proyectos que descansan en el archivo del Ministerio de Obras Públicas y Transportes. De haberse realizado, hoy el país contaría con un ferrocarril de carga desde el Pacífico hasta el Atlántico.
La modernización del transporte público es otro tema que se pasa de un gobierno a otro, ya que se viene posponiendo desde 1999.
Ese plan prometía sacar unas 1.000 unidades autobuses de San José y eliminar las paradas ubicadas en el centro de la capital, con el fin de despejar un poco el tránsito.
En la rama aeroportuaria la construcción de un nuevo aeropuerto internacional es el proyecto que ha estado pegado por un buen tiempo.
Desde 1996 la firma consultora estadounidense Tams Inc., recomendó su construcción pues estimó que la capacidad del Juan Santamaría llegaría a su límite en 2020.
No obstante hasta ahora solo se tiene seguro que el lugar apropiado para construir la nueva pista de aterrizaje es Cascajal de Orotina.
La modernización de los puertos de Limón es otro tema que ha estado en la agenda por muchos años sin poder desembarcar.
Esta administración retomó el tema y promete dar a la empresa privada la ampliación de los muelles actuales y la construcción de otro, diez veces más grande que el de Moín.
Representantes del sector productivo estiman que aunque con algún atraso, siempre hay tiempo para reimpulsar la agenda de infraestructura.
Lo que debe hacerse es priorizar los proyectos que ayuden a desarrollar cada uno de los sectores, dijo Jaime Molina, coordinador de la Comisión de infraestructura de la Unión Costarricense de Cámaras y Asociaciones de la Empresa Privada.
La necesidad de dar un nuevo empuje a la infraestructura es cuestión de economía, consideró Rafael Carillo, director ejecutivo de la empresa Molinos de Costa Rica.
El empresario explicó que las mejoras en el sector contribuirán a reducir los costos del transporte de productos y estos a su vez incidirían en su precio final.




Danny Canales
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