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Sorpresa del final de “Twilight” tiene que ver con Jacob

Los “vampiros” Nikki Reed y Jackson Rathbone, que interpretan en la saga “Twilight” a Rosalie y Jasper Hale, aseguran que “Breaking dawn (Part I)” colmará la curiosidad de los fans sobre el futuro de los protagonistas, Edward y Bella, aunque la “sorpresa mayor” será ver qué ocurre con el hombre-lobo Jacob.
“Pero habrá que esperar”, dice Rathbone con una sonrisa, negándose en redondo a desvelar detalles de un final que llegará en dos partes, la primera, ahora, y la segunda, el año que viene.
Basada en los libros de Stephanie Meyer, autora también de los guiones, la saga cinematográfica cuenta los avatares de un triángulo amoroso integrado por tres adolescentes muy particulares: la humana Bella (Kristen Stewart), el vampiro Edward (Robert Pattinson) y el hombre-lobo Jacob Black (Taylor Lautner).
En “Breaking dawn (Part I)”, dirigida por Bill Condon, Edward y Bella se casan y tienen una niña, cuyo nacimiento, según el director, es una de las escenas “más fuertes” de la saga, llegando a calificarla de “terrorífica”.
Pero antes, la pareja comparte una romántica luna de miel y se produce el deseado encuentro sexual que anhelan los fans.
“Todas las entregas “Twilight” (2008), “New Moon” (2009) y “Eclipse” (2010) caminaban hacia esta película, hacia la idea de crecer y de ver cómo los personajes se iban haciendo adultos”, explica Rathbone.
Considera que el “elemento romántico” de la serie es lo que la ha hecho “tan personal para tantos fans en el mundo: esperar hasta que uno se casa o pensar que hay caballerosidad en la vida”.
“Breaking dawn (Part I)” introduce un cambio fundamental justo en el punto donde termina y empieza “Breaking dawn (Part II)”, que es la conversión de Bella en vampiro.

Madrid / EFE


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