Enviar
Enfermedad no es freno

Erik Compton supera sus obstáculos, también fuera del campo

Dinia Vargas
[email protected]

Playa Conchal- Su problema del corazón no ha sido ningún impedimento para que el golfista Erik Compton desarrolle su gran pasión por este deporte.
A pesar de que a los 12 años de edad tuvo que soportar su primer trasplante de corazón, Compton no se ha dado por vencido y sigue aferrado al golf, tanto así que logró convertirse el jugador juvenil número uno del mundo a la edad de 17 años.
Este profesional estadounidense vino al país para participar en el Costa Rica Golf Classic, aunque hace seis meses y medio recibió su segundo trasplante, “esta es una gran oportunidad para jugar aquí, porque si uno lo hace bien puede ganar algo de confianza”, dijo Compton de 28 años.
El golfista aseguró que su último infarto en setiembre de 2007 le cambió la vida completamente. “Yo iba muy bien encaminado a lograr algo grande hace un par de años. Había ganado el ranking del Canadian Tour y estaba jugando muy bien en el Nationwide Tour. Obviamente noté que no podía mantener el ritmo, pero no quería aceptarlo. Muchos de mis buenos amigos me rebasaron y ahora que los veo ganar en el PGA Tour de alguna forma me visualizo estando ahí con ellos. Tengo que creer que si no fuera por todo este tema médico probablemente estaría en mejor condición física y tendría más energía para jugar al más alto nivel”.
Compton es el único jugador del torneo que tiene derecho a utilizar carrito por el campo, y ayer tiró 73 (+2) para empatar en el puesto 34.
Ver comentarios