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Caída en el precio internacional de los frijoles y el maíz blanco deja a agricultores con cultivos almacenados
Sobreoferta de granos agobia a productores locales

• Beneficios a importaciones favorecen compra excesiva de productos

Natasha Cambronero
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La caída que han tenido los precios del frijol y el maíz blanco en los mercados internacionales ha generado una sobreoferta de ambos granos en el país, lo cual agobia a los productores locales.
En el caso del frijol, las importaciones sobrepasan en al menos un 10% la cantidad que se necesita para abastecer al país. Una situación similar se ha producido con el maíz.
La excesiva compra al exterior de estos granos es producto de los beneficios arancelarios con que cuentan los industriales junto con la caída en los precios internacionales, como por ejemplo Nicaragua y China.
Esta situación ha provocado que los productores locales no tengan donde comercializar sus cosechas.
Se estima que solo en el caso de los frijoleros existen unas 690 toneladas almacenadas, debido a que en enero el país importó cerca de 2 mil toneladas de este grano, explicó Javier Flores, ministro de Agricultura y Ganadería.
“Los productores de frijol de Nicaragua tienen condiciones sociales muy diferentes, no hay comparación entre su producto y el nuestro, tenemos 15 mil quintales (690 toneladas) que quedarían en las bodegas”, confirmó por su parte Alexis Bermúdez, presidente de la Federación Nacional de Agricultores de Frijol.
Asimismo, los precios de este grano en el país con relación a otras naciones del istmo son superiores tanto para productores como para consumidores.
En Nicaragua, una tonelada de frijol rojo cuesta $1.005 mientras que en Costa Rica cuesta $2.046.
En el caso del maíz el costo promedio del grano de importación —con solo un 1% de arancel— también es inferior al que la industria le paga al productor.
La compra al exterior se paga a $304 la tonelada, mientras que para el productor local es de $327.
Parte de la problemática se debe a que el año anterior se comenzó a incentivar más la producción de granos, pero no se tomaron medidas para contrarrestar la venida de productos desde el extranjero.
Ante esta situación el Poder Ejecutivo envió un proyecto a la Asamblea Legislativa para que el Consejo Nacional de la Producción (CNP) comercialice y decida cuándo se deben importar estos granos.
La iniciativa limitará los beneficios en los tributos con los que actualmente cuentan los industriales.
“El plan le dará potestad al CNP para que monitoree el mercado y para que las comercializadoras importen con arancel del 1% de acuerdo con la compra que les hicieron a los productores nacionales”, aseguró Rosa Miriam Murillo, gerente general del CNP.
Con esta ley el Consejo se vería en la obligación de comprar a los agricultores toda la producción que necesite para el abastecimiento y no a los industriales como se viene haciendo.

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