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Sobre arenas movedizas

¿Ha sentido alguna vez que su equipo no avanza sobre tierra firme debido a que sus miembros especulan demasiado sobre sus capacidades, y tienen recelos entre ellos o de personas externas con quienes se relacionan? Si en lugar de suponer verificaran los hechos, el rumbo del equipo sería más seguro.
El autor Miguel Ruiz advierte que muchos problemas en las relaciones interpersonales se originan en las suposiciones que hacemos sobre las intenciones de los demás. Así, por no verificar, se elaboran tramas que concluyen en conflictos, ausencia de cooperación, pérdida de oportunidades para concretar objetivos y delirios de persecución que distancian a los miembros del equipo.
El temor a verificar aumenta la creación de “novelas” mentales, emociones destructivas, y sueños irrealistas. Las suposiciones conducen también a exageraciones de capacidades, apoyo, y cualidades que creemos tener. Claro, es conveniente poseer una alta autoestima y confiar en nuestros talentos, pues así nos atrevemos a enfrentar desafíos, el problema se inicia al cruzar la línea que divide la sensatez de la fantasía, la realidad de los deseos.
Debido a esas elucubraciones se malgasta tiempo preparando defensas, ataques, masajeando el dolor de las decepciones sobre otros o nosotros, o acrecentando dudas y situaciones controversiales sobre los demás.
El costo de las suposiciones es altísimo. Si son negativas, habrá estancamiento, avance lento e inestable, precauciones excesivas, desconfianza, conversaciones superficiales, y evasión de confrontaciones que son necesarias. Si, por el contrario, son colosalmente optimistas, habrá un cruento choque con la realidad, lo que causa rompimiento de la credibilidad, de la unión de grupo, desmotivación y frustraciones a granel.
¿Qué hacer? El primer paso es tomar conciencia de que estamos haciendo suposiciones; el segundo es verificar datos que las ratifiquen o eliminen. Esto requiere indagar y dialogar con los involucrados en esas elucubraciones. Parece simple, pero necesitamos aceptar que somos vulnerables, que podemos padecer del mal que achacamos a otros, que a veces nos engañamos con fantasías para disfrazar hechos que deseamos evadir.
Los equipos que basan sus relaciones en datos verificables son más exitosos. ¿Será porque están integrados por personas que preguntan y confirman, antes que suponer y reaccionar sin fundamentos?

German Retana
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