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Sobre tasas y expectativas

Mauricio Hernández Quirós
Agente de Bolsa Autorizado

Mucho se ha hablado sobre el nivel de las tasas de interés en colones, acerca de que deberían aumentar y sobre cuánto. Bueno, para hacer un recuento del movimiento hasta ahora, en abril pasado el rendimiento de los bonos a seis meses del Gobierno llegó al nivel más bajo antes visto, cerca del 3%; sí, en colones. Hoy día ese rendimiento se triplicó y se ubica cerca del 10%. Es decir, el golpe ha sido fuerte y rápido.
Es evidente que estamos atravesando una coyuntura de reacomodo, tanto en los niveles de tasa como en la composición de los portafolios de activos y pasivos de los diferentes agentes económicos. Aún se está buscando la estructura de tasas de consenso, pero es claro que mientras el acomodo de portafolios no termine, no conoceremos un nivel, digamos estable, de tasas de mercado.
Teóricamente, el nivel de las tasas de interés debe estar marcado por el nivel de la inflación. Lo importante en esto es que debe considerarse la inflación esperada y no la pasada, se trata de un asunto de expectativas.
No es correcto pensar que debido a que la inflación del último año fue de un 15%, las tasas de mediano y largo plazo deberían llegar a ese nivel para compensarla. Lo significativo acá debe ser cuál es la expectativa de inflación a futuro, partiendo del momento y de las circunstancias actuales. Al respecto, es bueno recordar algunos elementos del entorno vigente:

1. La desaceleración económica que se vive tanto en Estados Unidos como en Europa, con el riesgo de caer en recesión próximamente, lo que, entre otros efectos, provoca que las tasas de interés internacionales se mantengan en los niveles bajos actuales.
2. El precio del petróleo y del resto de “commodities” se ha corregido sustancialmente. El petróleo, luego de tocar su máximo histórico de $145 por barril el pasado 3 de julio, se encuentra ahora cerca de los $95, lo que sin duda es un alivio para las presiones inflacionarias en el ámbito mundial.
3. En el ámbito local, el cambio de expectativas de los agentes económicos ya empieza a sentirse y parece indicar que se espera una eventual disminución en el ritmo de crecimiento económico, lo que al final de cuentas podría traducirse en menores presiones inflacionarias a futuro.

Dado este escenario de mediano plazo: ¿Cuánto más deberían aumentar las tasas locales de mediano y largo plazo? El mercado tiene la palabra.
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