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Jueves 28 Agosto, 2008

Sobre la compra de celulares de Tercera Generación


Por el bien del país, nos oponemos a adjudicar compra de 1,5 millones de las 3G. El señor Miguel Agüero en su sección La Machaca (LA REPUBLICA edición del lunes 25 de agosto), la emprende contra los sindicatos del ICE, demostrando desconocimiento sobre los serios problemas de fondo que hay detrás de la compra de 1,5 millones de líneas de Tercera Generación.
Empecemos diciendo que el proceso de licitación para esa compra ha sido totalmente irregular, y desde el 17 de octubre de 2007 ANTTEC (050-07) lo advirtió cuando le envía al ICE una serie de observaciones sobre el proceso licitatorio que no fueron escuchadas.
En esa oportunidad objetamos la licitación por lo siguiente:
1. Porque el BCIE iba a hacerse cargo de la licitación cuando el ICE tiene dentro de sus técnicos y profesionales, expertos con una experiencia ampliamente demostrada.
2. Porque no hay claridad sobre con base en qué estudio de demanda se toma la decisión de adquirir millón quinientos mil soluciones.
3. Porque el ICE no aportaba los estudios técnicos, jurídicos, financieros y de mercado del proyecto.
4. Por el costo del Terminal, pues según la información disponible en ese momento (octubre del 2007) rondaba los $500 (quinientos dólares americanos) cada aparato.
El 28 de noviembre de 2007, ante la negativa de la Administración Superior del ICE a dar respuesta a estos cuestionamientos, ANTTEC recurre a la Sala Constitucional con un recurso de amparo. Este recurso es acogido por la Sala el 14 de diciembre siguiente y ordena entregar la información requerida.
También el 9 de enero de 2007 la Contraloría General de la República —mediante oficio CGR 0050—, le había advertido al ICE una serie de requerimientos fundamentales que deben ser tomados en cuenta en un proyecto de tanta relevancia, no solo técnicamente sino en el valor real y en su factibilidad.
A partir de este momento el proyecto sale de manos del BCIE y es trasladado al ICE. Pero la Administración Superior, apartándose del objetivo concreto de la licitación que es adquirir una Red de Telefonía inalámbrica de Tercera Generación, agrega la compra de 500 mil terminales, y un equipo de facturación para el Sistema Nacional de Telecomunicaciones.
Esto encarece el proyecto y sobrepasa estrepitosamente el monto aprobado por la CGR, de $225 millones convirtiéndolo en uno de $580 millones.
Ante eso, el 27 de mayo pasado, ANTTEC solicita a la Administración Superior el nombre de los responsables del contrato. Esta información el ICE no la ha remitido al día de hoy.
¿Qué ocurrió con la presentación de Ofertas?
El 24 de julio de este año cinco oferentes de la Tercera Generación en nota firmada por representantes de Ericsson, Nokia Siemens Networks, Huawei Technologies, Continex SA (Samsung), ZTE Corp., y a instancias de Huawei, le indican al ICE que no formularán ofertas aduciendo inconsistencias del cartel.
Sin embargo, el 4 de agosto, día de apertura de la licitación y media hora antes de vencer el plazo, Huawei se presenta con dos ofertas; pero la entrega tres minutos antes del plazo de vencimiento. Es decir, al confirmarse que no hay más oferentes, retira una de las ofertas (la de $225 millones), y deja la de $580 millones.
En la tapa de la caja que contenía los documentos hay un letrero que dice: “Oferta presentada por Huawei Technologies y el BCIE”.
¿Cómo un cartel tan simple lo convierten en uno tan complejo? ¿Cómo la Proveeduría del ICE, tres semanas después de abierta la recepción de ofertas, no pone a vista del público la oferta de Huawei, como lo indica el Art. 96 de la Ley de Contratación Administrativa.
En medio de tales irregularidades, la nota del Presidente de la República pidiendo que se declare desierta la licitación a Huawei suena más bien a maniobra para confundir a la opinión pública, al fingir una confrontación donde no la hay.
Estas prácticas no son nuevas, ya desde la aprobación de la ley 4-3 y de presidencias ejecutivas, se perdió el respeto a la autonomía del ICE, incluyendo en el primer gobierno de Oscar Arias, quien en 1988 intentó vender las telecomunicaciones sin el consentimiento del Consejo Directivo e introdujo a la empresa Millicom de forma ilegal para operar la telefonía celular.
Por eso nos oponemos a la licitación, no por lo que dice el señor Agüero en la Machaca.

Jorge Arguedas Mora
Presidente de ANTTEC