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Slim y Yunus se alían

Ciudad de México
EFE

El magnate mexicano Carlos Slim y el economista bangladeshí Mohamed Yunus, Nobel de la Paz de 2006, anunciaron la creación del Grameen-Carso, una institución que otorgará microcréditos a mexicanos de escasos recursos en las zonas más remotas y pobres de México.
Grameen Trust, el brazo internacional de Yunus, y la Fundación Carlos Slim serán propietarios a partes iguales del nuevo organismo, que iniciará operaciones con $5 millones de capital y $40 millones para las líneas de crédito a largo plazo con tasa preferencial.
El dinero será aportado por el millonario mexicano, considerado uno de los tres hombres más ricos del planeta.
La suma inicial servirá para colocar en una primera etapa alrededor de 80 mil créditos, una experiencia que los dos personajes pretenden llevar en el futuro a otros países de Latinoamérica.
En conferencia de prensa, el bangladeshí manifestó que se trata de un evento simbólico porque “lleva el mensaje de que el señor Slim, conocido globalmente como el hombre más rico del mundo (…) le pone atención al tema de la situación de los pobres”.
Yunus explicó que personal del Grameen Bank de Bangladesh, que en ese país atiende a más de 7 millones de prestatarios, vendrá a México a capacitar a los empleados locales de la nueva institución, que se enfocará en dar préstamos principalmente a mujeres, ya que la experiencia internacional ha demostrado que este es el mejor modo de apoyar a las familias pobres.
La idea es que el Grameen-Carso ofrezca líneas de crédito a tasas de interés “muy por debajo” de las que actualmente ofrecen otros proveedores de microcréditos en México.
El premio Nobel bangladeshí, llamado el “banquero de los pobres”, insistió en que la meta no es solo prestar dinero, sino “sacar a la gente de la pobreza” y subrayó que la compañía será de carácter social y que todas sus utilidades serán reinvertidas con el fin de expandir las operaciones.
Sin embargo, Yunus explicó que el inicio del nuevo organismo será lento y que dentro de unos tres años comenzará a despuntar en el sector.
Por su parte, Slim manifestó que “en América Latina las actividades de microcrédito son muy reducidas y en ocasiones no son las más recomendables en cuanto a los costos y cobros que se hacen”.
En este sentido, el empresario mexicano apuntó que los préstamos deben servir para “reducir la mortalidad microempresarial y crear microempresas que puedan más adelante progresar”, lo cual “aporta posibilidades de que las personas se autoempleen y mejoren sus niveles de vida”.
En días pasados Yunus criticó que algunas instituciones de crédito a los pobres, como el banco mexicano Compartamos, la mayor microfinanciera del país, cobren intereses que incluso superan el 100% anual.
Al respecto, Slim detalló que la tasa de interés que cobrará el Grameen-Carso no será “ni un subsidio ni un negocio”, ya que, a base de bajos costos de captación y de operación, el organismo buscará apenas asegurar que el proyecto sea sustentable.
Según datos oficiales la pobreza en México afecta a cerca de una cuarta parte de sus 160 millones de habitantes.


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