Sistema de capitalización sería una alternativa para el IVM
El régimen de pensiones con base en la llamada “contribución definida”, sería más sencillo de operar que el sistema actual. Shutterstock/La República
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RESUMEN EJECUTIVO


Un sistema basado en la capitalización de los aportes sería una alternativa para el actual modelo de pensiones del régimen de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM) de la Caja de Seguro Social.
Este sistema generaría una pensión más adecuada, tomando en cuenta la realidad económica que regía durante la vida laboral del trabajador, a cambio de una mayor incertidumbre.
El modelo es similar al de la pensión voluntaria que hoy existe en el país, donde los aportes se mantienen en un fondo que se capitaliza hasta el momento de pensionarse.

Un sistema de pensiones con base en la llamada capitalización de los aportes, requeriría la transición a otro tipo de régimen del que hoy se maneja de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM) de la Caja de Seguro Social.

Este sistema establecería una pensión más adecuada, tomando en cuenta la realidad económica que regía durante la vida laboral del trabajador, a cambio de una mayor incertidumbre.



No obstante, generaría una pensión justa, tomando en cuenta la realidad económica que regía durante la vida laboral del trabajador, sin necesidad de reestructurar el modelo, tal como sucede de forma crónica con Costa Rica.

Su funcionamiento es similar al de la pensión voluntaria, donde la totalidad de los aportes se mantienen en un fondo que se capitaliza constantemente y que podría ser operado por la Caja o por un grupo de operadoras autorizadas.

Al pensionarse, cada persona recibiría el total de los montos contribuidos durante su vida laboral, sumado a los aportes del patrono y los intereses generados, menos el costo administrativo del fondo.

A pesar de ello, el costo de obtener una mejor pensión ocasionaría una mayor incertidumbre.

En un régimen de capitalización, no hay garantía del monto de la pensión que se obtendrá al finalizar la vida laboral.

Si bien cada mes las personas conocen el extracto y rentabilidad de su fondo, lo cierto es que al depender de inversiones, una eventual crisis económica podría colapsar el sistema.

Sin embargo, el sistema tradicional tampoco ofrece demasiadas garantías, como puede observarse en los problemas crónicos del IVM, tras le intención de cumplir el beneficio fijo.

El problema de este tipo de régimen es que requiere ajustes constantes, ya que las posibilidades de pronosticar el monto “garantizado” son escasas, al depender de una gran cantidad de factores, desde las tasas de interés hasta el tamaño y perfil de la fuerza laboral, durante un lapso mayor a 30 años.

Solo en lo que a la proporción de trabajadores y pensionados se refiere, el año pasado hubo menos de ocho personas de 15 a 64 años por cada adulto mayor a 64 años, a cambio de 1970, cuando la relación era 16 a uno, de acuerdo con el Centro Latinoamericano y Caribeño de Demografía.

Por eso, algunas recomendaciones de rescate del IVM, de acuerdo con los escenarios planteados por la UCR, podrían incluir una reducción del monto “garantizado” de hasta el 40% del promedio salarial, una edad de retiro entre 65 y 70 años, dependiendo del número de años cotizados y elevar los costos entre un 21,4% y un 20,2% en el largo plazo.

El régimen de capitalización podría acabar con el problema de las deficiencias financieras, que suelen presentarse en el sistema actual una vez establecida la contribución adecuada para los trabajadores.

Para mantener la solidaridad, se incluiría la transferencia de una parte de los fondos de las personas con mayores ingresos a las con menos recursos, así como un componente estatal, tal como sucede en el régimen actual.

En cuanto a la administración de los fondos, la Caja podría ser un operador, así como cualquier otro autorizado por el Estado.

La transición completa de un sistema o otro tomaría una generación; no obstante, es algo que está pasando en varias partes del mundo, tanto de los regímenes públicos como privados.

Son varios los países que han optado por un régimen mixto, como sucede en Costa Rica, aunque otros ya se han decidido por un sistema puro de capitalización, como Australia, Chile, México y Dinamarca.

 


VENTAJAS Y DESVENTAJAS


  IVM Capitalización
A favor Trata de asegurar al pensionado un monto proporcional al salario.

Garantiza una pensión para personas de escasos recursos.

Asegura la recepción de una pensión incluso en condiciones de crisis económica.
El trabajador es dueño de su pensión, dependiendo de lo que haya aportado y capitalizado y no de decisiones arbitrarias del gobierno, siendo en muchos casos superior a la generada por el IVM.

La edad para el retiro de la vida laboral no es fija; en efecto, es posible adelantar o retrasar la edad de jubilación.

El aporte mensual puede variar de acuerdo con la situación económica del trabajador.
En contra Depende de factores ajenos al trabajador, desde cambios en la natalidad e informalidad hasta abusos.

El trabajador no puede pensionarse antes de la edad establecida, a pesar de haber realizado suficientes aportes.

Las condiciones para pensionarse, así como el monto y las cuotas, pueden variar drásticamente por decisiones políticas.
No existe certidumbre sobre cuánto se percibirá, solo proyecciones de largo plazo, y pueden ser montos muy bajos para personas con bajos ingresos.

Las operadoras privadas deberían ser bien reguladas, para evitar la mala administración de los fondos o ante crisis económicas.

Debido a cambios en la situación económica el porcentaje de aportes puede ajustarse en el tiempo.


Preguntas constantes

Ningún régimen de pensiones es perfecto; sería cuestión de decidir cuál es preferible para una comunidad, dependiendo de las condiciones sociales, económicas y políticas.

¿Qué es un régimen de capitalización?

El empleado tiene su propia cuenta en un fondo de pensiones, al cual tanto él o ella como el patrono, contribuyen.

Al finalizar la vida laboral, el empleado recibe el total de los montos contribuidos, más los aportes del patrono, más intereses, menos el costo administrativo del fondo, sin verse afectado por alguna deficiencia ajena.

Para mantener la solidaridad, el modelo incluiría la transferencia de una parte de los fondos de las personas de mayor ingreso a los con menos recursos, tal como sucede en el régimen actual.

 

¿Qué es un régimen de reparto?

El pensionado recibe un monto fijo, que en el caso del IVM alcanza el promedio de los últimos 60 salarios, ajustados a inflación y el salario mínimo.

El régimen es solidario, o sea las personas que actualmente están trabajando, pagan la pensión de las personas jubiladas.

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