Alejandra Esquivel

Alejandra Esquivel

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Jueves 16 Febrero, 2017

Las presas desgastan nuestro estado físico, pero las redes sociales y todo el tiempo que malgastamos viviendo solo por inercia, viendo sin observar, oyendo sin escuchar, tocando sin palpar… nos hacen estar muertos en vida

Sin pensar ni analizar

Por años hemos escuchado y repetido que “la información es poder”, aunque, si hilamos fino, caeremos en la cuenta de que no es exactamente cierto, ya que la información no es poder en sí misma, pues, como escribiera Juan Sobejano para el Foro Económico Mundial hace un par de semanas: “no somos más inteligentes por tener más información, lo somos por manejar de manera más eficaz la información de la que disponemos”.
Así por ejemplo, hace poco leí un artículo de fuente seria (si mal no recuerdo también del Foro Económico Mundial), en el que se planteaba que en promedio, las personas gastamos aproximadamente 720 horas al año en redes sociales, es decir, aproximadamente dos horas diarias; a mi percepción el artículo fue muy conservador y probablemente no tenía muchos costarricenses en la muestra porque de lo contrario los números hubiesen sido aún más alarmantes… pero bueno, el caso es que más allá de eso, en el artículo se planteaban números por los que se encaraba que si dedicáramos el tiempo que malgastamos en las redes sociales a leer libros, seríamos capaces de leer holgadamente (nótese que digo holgadamente) unos 200 libros al año…¿En serio vemos estas estadísticas y no hacemos nada al respecto?
El artículo de Juan Sobejano que ponía sobre la mesa en el primer párrafo, plantea por su parte que “los datos han perdido valor para nosotros. No somos capaces de procesarlos porque no les damos importancia, esperamos que otros los procesen por nosotros e, interpretándolos, los conviertan en conocimiento”… pero al parecer no solo los datos han perdido valor para nosotros sino el tiempo mismo y lo que hacemos con él. Todos los días escuchamos mil y una quejas del tiempo que nos gastamos en las presas… y sí: a nadie vamos a engañar, las presas es uno de los peores factores de estrés con los que vive nuestra sociedad actual… pero: ¿Cuántas personas se quejan del tiempo que pierden en redes sociales? Al menos yo, conozco solo dos personas que detestamos ver pasar el reloj de esa manera… estimados lectores, si queremos derrochar el tiempo: hay muchísimas mejores opciones de hacerlo.
Hay un concepto/frase célebre que atesoro porque despierta los sentidos al recordarnos que “la gente juzga todo el tiempo porque es más fácil juzgar que pensar”… Ya Nicolás Maquiavelo trascendía con su frase “En general, los hombres juzgan más por los ojos que por la inteligencia, pues todos pueden ver, pero pocos comprenden lo que ven”… las presas desgastan nuestro estado físico, pero las redes sociales y todo el tiempo que malgastamos viviendo solo por inercia, viendo sin observar, oyendo sin escuchar, tocando sin palpar… nos hacen estar muertos en vida.
Las cosas no siempre son tan serias como escoger el presidente de un país… que dicho sea de paso el “slogan” de Álvarez Desanti (por quien no votaría jamás a pesar de su muy respetable esposa) me preocupa mucho porque es pegajoso y aunque tengamos “todas las dudas del mundo y unas cuantas más” con él y su politiquería tradicional, vivimos un momento histórico en el que no importa realmente que la información sea cierta o no, “basta con que se repita de manera consistente por los canales adecuados y en la forma correcta, para que adopte el barniz de verosimilitud y sea considerada como verdad”… pero, más allá de los temas formales, cada uno de nosotros somos responsables de nuestra propia vida y con ella de nuestro futuro a pesar que parezca que nos hemos olvidado de eso y que “el análisis” con el que asignamos nuestro tiempo no sea muy acorde con esa premisa.