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Incapacidad de la institución para atender demanda de proyectos la condujo al colapso
Setena experimenta reestructuración

• Directora de la Secretaría presentó su renuncia motivada por la falta de recursos para trabajar
• Se abrirán 22 plazas en departamentos Técnico y Legal para agilizar trámite de proyectos, a pesar de que se solicitaron 122

Israel Aragón*
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*Colaboró en esta información la periodista Mónica Cordero

El tono de pesimismo con el cual las personas relacionadas con la construcción y desarrollos inmobiliarios se refieren a la Secretaría Técnica Nacional Ambiental (Setena), muchas veces salpicado de “bilis”, podría cambiar, aunque sea un poco, a partir del próximo mes.
Hasta ahora, la entidad, encargada de tramitar todos los permisos ambientales relacionados con construcciones y movimientos de tierra, no ha logrado dar abasto con el crecimiento en la cantidad de desarrollos inmobiliarios, turísticos y de vivienda en el país, situación que la ha llevado al borde del colapso y a ganarse opiniones negativas en el sector empresarial.
Pese a que la situación era conocida desde hace años, no es sino hasta ahora que se decidió arrancar un plan de reforma que trajo como primera consecuencia la salida de su directora, Tatiana Cruz.
Asimismo a partir de abril se procederá con la apertura del concurso para contratar 22 nuevos trabajadores y el lanzamiento del expediente digital.
Las personas que vayan a contratar reforzarán los departamentos Técnico y Legal, con el objetivo de agilizar el trámite de proyectos y permitir que estos se realicen en menor tiempo, afirmó Tatiana Cruz, directora general del Setena. Se espera que sus nombramientos oficiales se hagan en mayo.
“La idea es reducir el tiempo de respuesta, que ahora es de cuatro meses a seis meses, para proyectos de moderado impacto, y de ocho meses a un año para los de alto impacto”, expresó Cruz.
“También queremos que ayuden a sacar la presa que tiene la institución, pues no ha habido una relación entre la cantidad de proyectos que se presentan y la de funcionarios”, agregó.
Hasta el lunes la instituci
ón tenía una presa de 149 proyectos, situación que es considerada como tormentosa por empresarios y desarrolladores.
“Setena es un desastre. La institución no tiene la capacidad para atender el boom de la construcción y en el último año se ahogó”, dijo Ricardo Molina, arquitecto de la firma Arquitectura y Diseño.
Para el empresario eso crea un importante incremento en los costos, pues la municipalidades no autorizan iniciar un proyecto sin la venia de la Setena.
Sin embargo, a juicio de Cruz la contratación de 22 profesionales es apenas un esfuerzo inicial entre los que requiere la institución para agilizar su operación.
El otro aspecto con que comenzará la reforma en abril sería la implementación del expediente digital, que permitirá hacer todos los trámites de solicitud de permisos a la Setena a través de Internet.
El proyecto se venía trabajando desde el año pasado y actualmente se está ensayando el funcionamiento de la plataforma tecnológica y la capacitación a los funcionarios que lo utilizarán.
Esto permitirá gestionar de forma digital toda la información que se pide para evaluar el impacto ambiental de un proyecto, completar el formulario, aportar la información legal, el plano catastrado, el certificado de propiedad, uso de suelo, los protocolos técnicos y el plan de gestión ambiental, entre otros.
“Además de no tener que trasladarse y disminuirse los tiempos de trámites en cerca de un 30%, el usuario puede consultar cuáles proyectos están en proceso y cuál es su nivel de avance. A la Secretaría le permitirá evaluar el tiempo que toma resolver los asuntos”, dijo Cruz.
Una segunda etapa, que se podría implementar el próximo año, pretende abrir sucursales de la Setena en sedes del Ministerio del Ambiente y Energía, concretamente en Guanacaste y Garabito.
También se busca crear un departamento de Auditoría y Seguimiento Ambiental, que se encargaría de fiscalizar que las obras res
peten las limitaciones propias de cada zona.
Para ello se creará un índice de fragilidad ambiental, que inicialmente abarcará la zona del Pacífico norte y Pacífico central. “Se considerarán aspectos como fallas geológicas, humedales y las áreas de protección, y con base en ellas se establecerá el nivel de riesgo ambiental de cada zona, si se puede construir y bajo qué criterios”, dijo Isabel Araya, directora de Mejora Regulatoria.
Sobre los criterios se elabora una guía que, para el caso de los desarrolladores inmobiliarios y turísticos, estará lista el próximo mes.
“El objetivo es que existan reglas claras y que se mejore la fiscalización, pues parte del problema actual es que no ha existido un nivel adecuado de supervisión por parte del Minae”, agregó Araya.
La reforma era necesaria “
porque el país viene creciendo rápido y la Setena no está cumpliendo su objetivo, sino que era un freno al desarrollo” y “no velaba por que ese desarrollo fuera sostenible”, consideró Roberto Dobles, ministro del Ambiente, quien agregó que el plan generará ¢500 millones más de ingresos anuales por el pago de servicios.
A pesar de esta reestructuración, la directora general de la Setena, Tatiana Cruz, presentó la semana anterior su renuncia, pues además de alegar motivos personales, considera que es desgastante intentar satisfacer la demanda de trabajo en la institución con tan pocos recursos. “Se aprobaron 22 nuevas plazas, pero lo que yo había pedido eran 122”, dijo.

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