Randall Madriz

Randall Madriz

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Lunes 24 Agosto, 2015

¿Ser o no ser?

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La discusión sobre la naturaleza del sistema tributario de Estados Unidos es un tema abierto, aun el día de hoy.
Lo anterior, a pesar de con Fatca, el Gobierno de ese país ha encontrado una herramienta para acceder a la información de sus nacionales más allá de sus fronteras.
La encrucijada entre un sistema territorial y un sistema de renta mundial tiene múltiples aristas.
Así, no solo tenemos el problema de la difícil gestión de los impuestos per se, sino también la administración de la información de relevancia tributaria.
A estos elementos debe unirse otro, el cual incide sobre la economía doméstica de Estados Unidos.
Según estimó el Wall Street Journal, existen sumas exorbitantes que reposan fuera de Estados Unidos en forma de utilidades retenidas en sociedades no domiciliadas en ese país.
La razón de que esos dineros no sean repatriados, obedece a las elevadas tasas impositivas y la existencia de esquemas de diferimiento de impuestos que permiten, legítimamente, que el fisco de esa nación no perciba esos ingresos.
En ese sentido, los dineros no repatriados no llegan al suelo americano y, por lo tanto, no pueden ser invertidos en nuevas fuentes generadoras de empleos y riqueza.
Por el contrario, el fenómeno de la reinversión se experimenta en ultramar, donde las condiciones tributarias son más amigables que en Estados Unidos.
Adicionalmente, la falta de efectivo en suelo americano provoca que la necesidad de inversión se supla mediante la emisión de deuda local, la cual en última instancia genera gastos deducibles y, por lo tanto, una menor recaudación.
Al respecto, cabe recordar la emisión de deuda que Apple realizó el año anterior por $12 mil millones, la cual le permitió, según Bloomberg, mantener grandes cantidades de efectivo en el exterior.
Costa Rica, a diferencia de Estados Unidos, no tiene esos problemas.
Primero, nuestro sistema tributario es de naturaleza territorial, y segundo, y quizás más importante, es que lamentablemente no somos un exportador de capitales. En otras palabras, no tenemos compañías de capital local generando grandes utilidades fuera de nuestras fronteras, por lo cual no haría sentido migrar a un sistema de renta mundial.
A las puertas de una reforma fiscal, el tema de renta territorial versus renta mundial es relevante.
Esto, pues el proyecto del impuesto sobre la renta indica, en su exposición de motivos, que “…se introduce el concepto de renta territorial reforzada como un paso transitorio a un esquema de renta mundial”.
Debemos ser serios y preguntarnos cuál es la recaudación que realmente, espera el Ministerio de Hacienda de esta “renta territorial reforzada”.
Nuestra economía no está en condiciones de repeler la inversión extranjera sino, por el contrario, estamos necesitados de su ayuda.
Una sociedad que tenga instrumentos financieros fuera de Costa Rica y que traiga posteriormente esos recursos para realizar una inversión local no debería sufrir una imposición.
Hamlet se encontraba atormentado por una disyuntiva. Costa Rica, si es inteligente, no debería cuestionar su sistema impositivo actual.

Randall Madriz
Abogado tributario
[email protected]