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Martes, 18 de diciembre de 2018



ACCIÓN


Sele jugaría a puerta cerrada en Honduras

Walter Herrera [email protected] | Lunes 21 noviembre, 2016

Los roces dentro de la cancha se mantuvieron en un plano moderado, el panameño Adolfo Machado le barre el balón al catracho Albert Elis. Johan Ordóñez-AFP/La República


Las eliminatorias mundialistas de Concacaf rumbo a Rusia 2018 tendrán una pausa importante de más de cuatro meses; sin embargo, el encuentro ante Honduras el martes 28 de marzo de 2017, correspondiente a la cuarta fecha, podría jugarse en silencio absoluto.

El mal comportamiento de la afición en el primer duelo de esta fase ante Panamá podría pasarle factura a la “H”.

En el primer encuentro en casa ante Panamá, Honduras cayó 0-1 en San Pedro Sula y al finalizar el encuentro, varios aficionados lanzaron objetos a los jugadores canaleros y al cuarteto arbitral.

Al final fue necesaria la intervención de oficiales de seguridad y antimotines para escoltar la salida de los visitantes.

En los próximos días, FIFA podría dar su respuesta al caso que se encuentra bajo estudio y determinar si el estadio Olímpico se cierra con candado a los eufóricos aficionados hondureños para los próximos partidos.

En un principio los catrachos respetaron el himno panameño, incluso lo aplaudieron, pero los hechos después de jugados los 90 minutos le pusieron fin a la fiesta.

Honduras jugó su segundo partido ante Trinidad y Tobago con público; sin embargo, no sería hasta el partido contra Costa Rica que se vean las consecuencias de los hechos.

José Ernesto Mejía, secretario de la Federación de Fútbol de Honduras, mostró su preocupación ante un posible veto del estadio.

“Existe una posibilidad de que en marzo podamos jugar con el estadio suspendido, esperemos que la FIFA vea el plan de acción que utilizamos y que la multa sea mínima. Moderar el comportamiento de los aficionados es muy difícil”, aseguró Mejía.

Al secretario le preocupó el hecho que la FIFA multó anteriormente al seleccionado blanquiazul con $65 mil por gritos homofóbicos en los encuentros de la cuadrangular ante México y Canadá.

En esa ocasión el reporte del silbatero constaba de una página, esta vez el documento lo enviaron de cuatro páginas y detallando agresiones directas a guarda líneas y jugadores.

Ante este eventual castigo, la Tricolor evitaría un ambiente hostil y complicado en una de las visitas más adversas.