Macarena Barahona

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Sábado 27 Septiembre, 2014

La falta de educación en aspectos históricos, cívicos y del acervo patrimonial arquitectónico, cultural y natural es una carencia en la educación del país


Cantera

¿Seguirán perjudicando nuestro patrimonio?

Los criterios del Ministerio de Cultura —por el impacto negativo del proyecto para un nuevo edificio del Congreso— sobre inmuebles patrimoniales (impacto sobre el Parque Nacional, Tribunal de Elecciones, Biblioteca Nacional, Monumento Nacional, Casa Rosada, Capilla de Sion, Edificio Azul, Museo Nacional, Parque de la Democracia, Asamblea Legislativa) deberían ser razones para oponerse al proyecto de nuevo edificio del Arquitecto Salinas, y si no, en el espíritu del diputado Ottón Solís, los $90 millones de que costaría.
Pero falta educación en aspectos históricos, cívicos, y sobre acervo patrimonial arquitectónico, cultural y natural. Una gran carencia en la educación de nuestro país.


Resalta en los diputados esta carencia, por la frivolidad con que asumen el tema del proyecto del nuevo edificio legislativo.
Don Henry Mora, con esas expresiones escuchadas en los noticieros de televisión dice: “Suena feo”, y es cierto, suena feísimo. Ese quizás fue el mismo espíritu político, que los de entonces, tuvieron para demoler la Biblioteca Nacional, el Palacio Nacional, la Universidad de Costa Rica, por dar algunos ejemplos de la cultura y sensibilidad de los antiguos gobernantes.
Es el mismo espíritu de herederos de propiedades con acervo histórico y valor patrimonial que demuelen con placer para construir parqueos y obtener unos cuantos dólares más.
¿Cuál es el apego a la democracia y a la defensa de nuestro patrimonio?
El proyecto está cocinado en las sombras de las curules, de espaldas —como siempre— al pueblo, a la decencia, a la visión democrática y culta que vela por el futuro —sobre el cuestionado proyecto ganador del concurso del Banco de Costa Rica— defectuoso entre otras cosas, por no considerar la Ley 7555 sobre la importancia de nuestro patrimonio y lo que nuestras leyes e instituciones públicas custodian —para construir un nuevo edificio.
Hago un llamado al señor presidente Luis Guillermo Solís, para que reconsidere la opinión de sus diputados ante esta inminente votación a un proyecto que de salto largo y sin garrocha (en argot legislativo) pasa por encima del Ministerio de Cultura, de las leyes patrimoniales, de las voces, razones y argumentos que dicen NO al Proyecto. Para que la transparencia, la democracia, la cultura, y la decencia habiten en ese plenario y no a la antigua y corrupta forma de hacer política (por debajo, cocinado).
En la Universidad de Costa Rica impartimos un curso optativo de Seminarios de Realidad Nacional “Patrimonio Cultural”, desde hace varios años, tratando de llenar un vacío de formación en secundaria, pero por supuesto que es avasallante el desconocimiento de diferentes profesionales, y es aquí donde el Ministerio de Cultura actual lidera este conocimiento, formado por diversos profesionales, que hace años luchan por defender, educar y preservar, nuestro patrimonio.
Defendamos nuestro patrimonio y la decencia de nuestra vida democrática.

Macarena Barahona