Humberto Pacheco

Humberto Pacheco

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Martes 27 Octubre, 2015

Seguimos creyendo que el Presidente conserva sus raíces social demócratas y estas le impiden dejarse impresionar por la demagogia, y lo fortalecen ante los embates de la extrema izquierda

Trotando Mundos
Sedición y Traición a la Patria

Las amenazas que ha proferido el grupo de dirigentes sindicales FA al gobierno- es decir, al país- si este no se postra de rodillas ante sus caprichos, nos recuerdan momentos aciagos por los que ha pasado nuestra patria, como la invasión somozista de 1955.
Cuando se deposita confianza en alguien es difícil retirársela, aunque a ratos nos parezcan raras ciertas conductas.


Conociendo al Presidente de muchos años, nosotros pusimos la nuestra en el, esperanzados de que podría identificar y resolver los problemas importantes que azotan el país.
Seguimos creyendo que el Presidente conserva sus raíces social demócratas y estas le impiden dejarse impresionar por la demagogia, y lo fortalecen ante los embates de la extrema izquierda.
El país entero está a la expectativa del manejo firme y decidido, sin capitulaciones, que el Presidente haga del chantaje- que no otra descripción cabe- con que unos sindicatos que ven sus gollerías tambalearse, han amenazado a la patria.

Ese caos traería gravísimas consecuencias y es una demostración más de lo que el pueblo ya sabe: las instituciones estratégicas que tanto le cuestan al país no pueden seguir en manos de sindicatos corruptos.
No hay entre sus reivindicaciones ninguna que merezca consideración. Solo buscan la preservación de corruptelas que pesan sobre las espaldas del resto de un pueblo trabajador.
Esperamos que cuando esta columna vea la luz, el Gobierno haya tomado la situación firmemente entre sus manos y esté pidiendo a los tribunales de la Republica la declaratoria de ilegalidad de las huelgas, que más que eso son sedición y traición a la patria, y haya hecho acusaciones penales.
Dado que a los sindicalistas les encanta sacar a relucir una soberanía que no cabe cuando ven sus desmedidos privilegios en peligro, conviene aclararles que son ellos quienes si la están mancillando con sus sucias manos.
Esta violación ha dejado de ser un magno y prolongado robo para convertirse en un ataque a la institucionalidad y la Constitución de la Republica.

Humberto Pacheco A.