Sed de gloria
La Tricolor juega hoy su segundo partido en este Mundial, con la ilusión de un país sobre su espalda.Fotomontaje/La República
Enviar

Sed de gloria

La Sele sueña con más, pero previo al juego con los italianos se profesan respeto mutuo

Recife (Brasil). Luego de la presentación ante Uruguay, que hizo que propios y extraños voltearan a ver a Costa Rica, la Selección Nacional nada en un mar de optimismo, pero también de sed, sed de gloria.

201406192245480.a111.jpg
Pero saciar esa sed no es nada fácil, para eso deben ganarle o al menos empatarle a una de las mejores selecciones del mundo, la de Italia, que con todas sus medallas irá en busca de los tres puntos que la pongan en octavos de final.
Recife, en su Arena Pernambuco, estadio que se inauguró para la Copa Confederaciones del año pasado, recibe a una selección sorpresa y otra poderosa, pero que en el verbo de los protagonistas se ven de igual a igual.
“A Costa Rica la conozco, será un partido complicado”, dijo Cesare Prandelli, en la conferencia de prensa, luego le tocó el turno a Jorge Luis Pinto y mantuvo la misma línea. “Es una gran selección la de Italia”.
Lo que apuntaba a ser el juego del grande contra la cenicienta, dio campo, luego del triunfo nacional contra los charrúas, a ser el juego clave para la azzurra, en el que se mantiene como el grupo de la muerte, donde todo apunta a que Inglaterra será el primer fallecido.
Aparte de los dos equipos y por supuesto el trío arbitral, se espera un factor que puede marcar la pauta y hasta el ritmo del compromiso, que es la alta temperatura que se espera, aunque en los dos días previos no ha sido tan fuerte, al menos en las cercanías del municipio de Sao Lourenco da Mata, suburbio de Recife. Donde está el estadio inclusive ha llovido.
Antes de llegar a Recife, Thiago Motta, italo-brasileño del PSG, advirtió que “Costa Rica está acostumbrado a este tipo de clima y puede poner en dificultades a cualquiera”.
Costa Rica no vislumbra sorpresas en su formación, lo que anda bien que se mantenga, tanto a nivel de hombres como de sistema, tal cual lo explicó Jorge Luis Pinto, quien aunque dice tener un plan B y hasta C, seguirá con el que le ha funcionado.
Pero más que eso, la esperanza pasa por un Keylor Navas impasable, una zaga que se haga respetar, una media cancha creativa, pero ante todo un Joel Campbell que haga destrozos en la delantera.
La Nacional, por diferencia de goles ciertamente, llega a este compromiso como la líder del grupo, gracias a los tres puntos y un gol positivo de más dos, en tanto los italianos, igual con tres unidades, pero tienen solo un gol positivo.
La versión 2014 de Italia forma parte de la renovación generacional y táctica que emprende el director técnico Cesare Prandelli, más cerca del fútbol de toque y presión contra el rival que del “catenaccio”, pero también con la energía de los contraataques de su figura Mario Balotelli.
Sin embargo, la verdadera fortaleza italiana radica en el medio. El veterano Andrea Pirlo es bandera y estandarte y ya demostró que sigue siendo el mejor distribuidor de balones del fútbol actual a pesar de su veteranía.
Además está “Super Mario”, Mario Balotelli, el delantero de raíces africanas capaz de combinar actuaciones para el olvido con goles que significan victorias, como el que le marcó a Inglaterra. Los detalles de prensa internacional dan fe de que por lo que han entrenado esta semana, el portero y capitán, campeón mundial 2006, Gianluigi Buffon, el defensa Ignazio Abate y el centrocampista Thiago Motta se perfilan como titulares.
Contra Inglaterra actuó Salvatore Sirigu en la portería porque Buffon sufrió una esguince de tobillo y su ingreso ante Costa Rica marcará su participación en su quinto Mundial, alcanzando la marca de históricos como el alemán Lothar Matthaus y el mexicano Antonio Carbajal.

Cristian Williams
[email protected]
@La_Republica

Enviado especial

 

Ver comentarios