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Se requiere más que carreteras


La solución al problema de congestionamiento vial que enfrenta la capital requiere más que construir unos cuantos carriles en las carreteras de mayor congestión.
Suficientes estudios demuestran que eso provoca que a los pocos años esas mismas vías vuelvan a saturarse igual o peor que como estaban.
Ya es hora de pensar en nuevos sistemas masivos de transporte y soluciones ambiciosas para ampliar la capacidad de la red vial; como se hacía en la década de 1980.
De no actuarse con prontitud, el país estará condenado a un aumento en los niveles de contaminación, problemas respiratorios y gasto de combustible, propiciado por las presas.
Lo positivo es que hay soluciones al problema, merced a los incontables estudios que ha pagado el Gobierno.
Por ejemplo, un tren rápido podría ser la solución para combatir las caóticas presas que se presentan a diario en la ruta que va de San José a Heredia.
Recorrer los 12 kilómetros que separan a los heredianos de los capitalinos demanda hasta una hora y quince minutos para los conductores, y ya no solo en los momentos de mayor congestionamiento.
Mientras tanto, hay una línea ferroviaria con más de 12 años de desuso que podría habilitarse para que los cerca de 100 mil florenses que viajan todos los días a San José puedan desplazarse más rápido.
Además, existen varias empresas que se han acercado al Gobierno a plantearle su deseo de asumir el tren, lo que demuestra que es un negocio seguro.
Asimismo, para descongestionar el centro comercial de San José no hay nada que inventar.
Desde hace dos décadas hay propuestas que proponen reducir hasta en un 60% el número de buses que confluye en el casco central y muchas veces con apenas cinco pasajeros a bordo.
Así, la prorrogada sectorización del transporte público que en teoría se debió iniciar este año, ha demostrado ser una maravilla en ciudades como Bogotá, una de las ciudades modelo de la actualidad.
Ese sistema crea rutas exclusivas para los autobuses. Además, plantea usar buses articulados —tipo acordeón— con mayor capacidad, que son los únicos que puedan ingresar a la capital.
Pese al gran alivio que aportaría al combate de las presas, el Gobierno no ha logrado comprometer a los empresarios de buses para poner en marcha ese programa.
Donde sí se ve humo blanco es en el programa para construir nuevas rutas.
La habilitación de los dos primeros carriles del túnel bajo la rotonda de San Sebastián da visos de alivio.
Solo falta que esa misma solución se ponga en marcha en la rotonda de Alajuelita y Paso Ancho y que se concluya por fin la ruta de Circunvalación.
Además se espera que ahora sí arranque el programa de concesión de vías con la construcción de la ruta a Caldera y la ampliación del camino a San Ramón.
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