David Gutierrez

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Martes 24 Febrero, 2015

José M. Figueres es un líder natural, con capacidad e inteligencia para marcar el camino ideológico de LN en los años que vienen


¿Se renueva Liberación Nacional?

Globalmente se ha cuestionado el rol, e incluso la necesidad de los partidos políticos dentro de las democracias. ¿Son realmente necesarios?
Para muchas personas, se convirtieron en simples máquinas de atracción de votos, sin enfocarse en temas sustanciales para mejorar la eficiencia del Estado y, por tanto, la calidad de vida de los ciudadanos.
Este descenso de los partidos políticos contrasta con el formidable ascenso de las organizaciones no gubernamentales (ONG). Hoy es más estimulante para los jóvenes unirse a una ONG para diferentes causas, que involucrarse en un partido político, ya que aquellas atraen idealistas de toda edad mediante una estructura más moderna e inclusiva.


Esto es positivo en muchos sentidos, pero desastroso y peligroso para las democracias, que deben estar basadas en la interacción de organizaciones políticas sólidas y modernas.
Parte del problema es que mientras el mundo se ha vuelto un lugar más abierto y transparente, los partidos políticos están rezagados en ese aspecto. Sus rígidas y anticuadas estructuras dificultan la atracción y participación de un buen número de personas y decepcionan a los jóvenes.
Pero también la ideología de muchos partidos quedó atrás con respecto a la época que vivimos.
El caso de Liberación Nacional es un muy buen ejemplo, ya que inició como un partido de avanzada, ideando y ejecutando los grandes cambios sociales, económicos y políticos de Costa Rica, que nos convirtieron en una de las principales democracias del mundo.
Sin embargo, con el tiempo se convirtió en un partido más conservador y medroso para liderar los grandes cambios del país.
¿Qué implicaciones tiene la elección de José María Figueres como presidente de ese partido? El expresidente es portador de un “segundo aire” para el partido, que proveerá las ideas frescas y modernas, así como nuevas tendencias ideológicas que necesita hace muchos años.
Su experiencia mundial, de impresionante envergadura, le permitirá liderar un rediseño del estado que, en parte, implica una acción compartida con el sector privado.
José María Figueres es un líder natural, con capacidad e inteligencia para marcar el camino ideológico de Liberación Nacional en los años que vienen. Es un líder pragmático, comprometido con la ejecución más que con las eternas e improductivas discusiones dogmáticas de la que Costa Rica hoy es víctima.
Así lo probó durante su administración en temas como sostenibilidad, exportación, inversión extranjera, apertura al mundo y muchos otros. Solamente personas con sus conexiones y roce tienen la experiencia y legitimidad para marcar la cancha ideológica.
Partidos políticos fuertes y remozados desde el plano institucional e ideológico son claves en el fortalecimiento de nuestra democracia. Pero también es clave que los líderes de estos partidos sean personas con ideas claras y frescas, además de tener la capacidad de gestión y experiencia ejecutiva que el país necesita.
Auguramos muy buenas cosas para Liberación Nacional, y por lo tanto para Costa Rica, con la elección de José María Figueres como presidente de ese partido político.

David Gutiérrez Swanson
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