Hace 50 años Schneider Electric inició operaciones en Centroamérica como un proveedor de soluciones para protección y distribución eléctrica.
Medio siglo después, la compañía se ha convertido en un socio tecnológico que integra electrificación, automatización, software y análisis de datos para ayudar a empresas, industrias y gobiernos a gestionar la energía de manera más eficiente, inteligente y sostenible.
La conmemoración de este aniversario llega en un momento en que la transformación del sector energético avanza impulsada por la inteligencia artificial (IA), la digitalización, la expansión de los centros de datos y la necesidad de acelerar la descarbonización de las economías.
"Durante los últimos 50 años hemos visto cómo la energía pasó de ser un recurso que simplemente permitía operar a convertirse en un factor determinante para la competitividad. Hoy las organizaciones necesitan gestionarla de forma más inteligente, porque de ello dependen su resiliencia, su capacidad de crecimiento y su sostenibilidad", dijo María José Bazo, presidenta del Clúster de Centroamérica de Schneider Electric.
La historia regional de la empresa comenzó en 1976 con la apertura de su sede para Centroamérica en Costa Rica.
Desde entonces amplió su presencia hacia nuevas áreas de negocio, incorporando durante la década del 2000 soluciones para infraestructura crítica con la integración de APC.
Posteriormente impulsó plataformas de digitalización energética como EcoStruxure y, más recientemente, fortaleció su portafolio de software industrial con soluciones como AVEVA y ETAP, orientadas a optimizar la operación de industrias, edificios e infraestructura crítica.
Actualmente, la estrategia de Schneider Electric se concentra en el desarrollo de la llamada Electricidad 4.0, un modelo que combina electrificación y digitalización para crear sistemas capaces de monitorear el consumo energético en tiempo real, anticipar fallas, automatizar procesos e integrar fuentes renovables de manera más eficiente.
De acuerdo con la empresa, esta evolución será determinante para responder al crecimiento acelerado de aplicaciones basadas en inteligencia artificial, la electrificación del transporte y el aumento en la demanda de infraestructura tecnológica.
Entre las principales tendencias que marcarán la próxima década identifica el desarrollo de centros de datos preparados para inteligencia artificial, la expansión de redes eléctricas inteligentes, el crecimiento de microrredes capaces de generar y administrar energía localmente y la digitalización de edificios e industrias para reducir costos operativos y emisiones.
Más allá de esa visión de futuro, Schneider Electric también destaca proyectos desarrollados en Centroamérica que ya muestran resultados medibles.
En Costa Rica, la Cooperativa de Electrificación Rural de San Carlos (Coopelesca) incorporó soluciones de digitalización eléctrica y monitoreo inteligente que permitieron reducir en un 33% las pérdidas eléctricas, ahorrar 16 GWh de energía y disminuir cerca de 580 toneladas de dióxido de carbono equivalente por año.
Otro ejemplo es la microrred inteligente instalada en el edificio Benjamín Núñez del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, desarrollada por la empresa costarricense CFS con tecnología de Schneider Electric.
El sistema integra paneles solares, una turbina eólica, baterías, cargadores para vehículos eléctricos y un controlador inteligente que administra la energía en tiempo real.
Esta infraestructura permitirá reducir en más de un 25% la factura eléctrica del edificio, generar ahorros cercanos a los $2.500 mensuales y recuperar la inversión en un periodo estimado de entre dos y tres años, según las proyecciones del proyecto.
En El Salvador, la empresa también participó en el desarrollo del centro de datos DataTrust, el primero del país con certificaciones Tier III y LEED Silver.
La instalación opera con monitoreo digital permanente, infraestructura preparada para cargas de alta densidad y energía proveniente de plantas fotovoltaicas.
La sostenibilidad también forma parte de la estrategia corporativa de la compañía. Como parte de su hoja de ruta global Impact 2030, Schneider Electric ha reducido en un 82,5% sus emisiones operativas respecto a 2017.
Además, solo durante el primer trimestre de 2026 apoyó a sus clientes a ahorrar o electrificar 47,5 millones de MWh, contribuyendo a evitar o reducir aproximadamente 20 millones de toneladas de dióxido de carbono.
"Celebrar 50 años en Centroamérica es también reafirmar nuestra visión de futuro: una región donde la innovación, la energía y la sostenibilidad trabajen juntas para generar crecimiento económico, competitividad y bienestar para las próximas generaciones", agregó Luis D'Acosta, presidente y CEO de Schneider Electric para México y Centroamérica.
En el marco de su aniversario, la empresa realizará el Innovation Day Centroamérica los próximos 26 y 27 de agosto en Guatemala, en el que reunirá a especialistas, empresas y representantes de distintos sectores para analizar las principales tendencias que están redefiniendo la gestión energética y el futuro de la infraestructura digital en la región.