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Sarkozy sube el tono ante Moscú

Presidente galo condenó el reconocimiento ruso de la independencia de las regiones separatistas de Georgia

París
EFE

El presidente francés y de turno de la Unión Europea (UE), Nicolas Sarkozy, se mostró firme ayer ante Rusia, cuya pretensión de cambiar “unilateralmente” las fronteras de Georgia es “sencillamente inaceptable”, y le advirtió sobre las consecuencias de su actitud para las relaciones con la UE.
“Lo que está en juego en este conflicto es absolutamente esencial” y su desenlace “determinará por mucho tiempo” las relaciones de la UE con Rusia, advirtió el jefe de Estado, en un discurso al abrir la conferencia anual de embajadores franceses.
Al condenar el reconocimiento ruso de la independencia de las regiones separatistas georgianas de Abjasia y Osetia del Sur, Sarkozy dijo que “no habrá” otra solución que la basada en el “derecho” y el respeto de la “integridad territorial de Georgia dentro de sus fronteras internacionalmente reconocidas”.
Tras señalar que “nadie quiere” volver al tiempo de la guerra fría, dejó claro que la pelota está en el tejado de Rusia, a la que le toca “hacer una elección fundamental”.
Sarkozy, que medió el acuerdo de alto el fuego entre Rusia y Georgia y exigió ayer su aplicación completa, indicó que los países de la UE deberán decidir una “línea común” en una cumbre el lunes, pero no adelantó las medidas que podrían adoptarse.
Con respecto a Afganistán, o
tro tema caliente desde que diez soldados galos murieron en una emboscada de los talibanes el pasado día 18, el presidente se mostró igualmente firme en que las tropas francesas prosigan su misión en el país asiático.
Los soldados cayeron “al servicio de una causa justa, en el marco de una misión aprobada por la ONU: la lucha contra el terrorismo, la lucha por nuestros valores, por la libertad y los derechos humanos en un país martirizado por una barbarie oscurantista”, afirmó.
A quienes piden la salida de las tropas -el Parlamento votará el 22 de septiembre sobre su mantenimiento-, Sarkozy dijo que una retirada sería seguida del regreso de los talibanes y de Al Qaeda y seguramente de la desestabilización del vecino Pakistán.
“No es concebible. Francia, miembro permanente del Consejo de Seguridad, asumirá sus responsabilidades. No cederá ante los terroristas. Los combatirá dondequiera que estén”, afirmó.
Sarkozy aprovechó su discurso para defender su actuación en la escena internacional en sus 15 meses en el cargo y trazar sus
prioridades en este momento de “transición” mundial.
En esta era de “potencias relativas”, en la que “el ascenso fulgurante” de China, la India y Brasil y “el retorno de Rusia” crean una situación nueva, “ningún país está ya en condiciones de imponer solo su visión de las cosas”, señaló.
Explicó que falta por organizar un “nuevo concierto de las grandes naciones” y por “inventar el nuevo orden internacional” que el mundo necesita para tratar los temas globales.
A su juicio, la UE, cuyos Estados miembros han aprendido a practicar entre ellos la “necesaria cooperación entre potencias relativas”, debe reforzarse y proponer al mundo esta actuación “cooperativa”.
Para ello, debe do
tarse de las instituciones que precisa para asumir sus responsabilidades de “actor global”, dijo, al declararse dispuesto a volver a Irlanda, país que votó en contra del Tratado de Lisboa, y al que la UE debe aportar “garantías”, pero también escuchar el llamamiento de “todos” los europeos para adaptar el Tratado.
Sarkozy recordó que en el plano global, se requieren iniciativas porque ante los desafíos del siglo XXI, “ya no podemos apoyarnos en las instituciones internacionales del siglo XX”.
Por tanto, hay que relanzar la reforma del Consejo de Seguridad de la ONU, dijo, al reiterar el apoyo de París a una solución “interina”.
Asimismo hay que transformar “el G8 (Grupo de ocho países más industrializados) en G13 o, mejor aún, en G14”, con la participación de un país árabe junto a los grandes emergentes.
El Consejo de Seguridad ampliado tendría vocación de ser el órgano de decisión en temas de seguridad, mientras que el G13-G14 sería -explicó- un lugar “informal pero eficaz de arbitraje” para los temas económicos y asuntos globales.
Esto permitiría velar por la “coherencia del conjunto del sistema multilateral” y la pertinencia de las orientaciones escogidas, lo que no se da ahora, argumentó.
Para relanzar las negociaciones en la Organización Mundial del Comercio (OMC), Sarkozy propuso una reunión de “los principales jefes de Estado concernidos” para ver cómo salir del bloqueo.
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