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Santos da duro golpe al narco

Policía colombiana cercó y dio de baja al asesino más buscado
Las autoridades colombianas confirmaron ayer plenamente la muerte del narcotraficante y paramilitar Pedro Oliveiro Guerrero, alias “Cuchillo”, uno de los hombres más buscados del país, en una operación policial en las selvas del sur de Colombia.
El presidente Juan Manuel Santos confirmó la muerte y plena identificación de “Cuchillo”, de 40 años, al que calificó como un “asesino de asesinos”.
“Cuchillo” fue abatido en la llamada “Operación Diamante”, lanzada por la Dirección de Investigación Criminal e Interpol (DIJIN), la Dirección de Antinarcóticos y la Dirección de Inteligencia de la Policía colombiana en una zona selvática de la localidad de Mapiripán.
El narcotraficante, reclamado por Estados Unidos, murió en una operación lanzada a primera hora del Día de Navidad en una zona entre las localidades de Mapiripán, en el departamento del Meta, y San José, en el vecino territorio del Guaviare, a unos 400 kilómetros de Bogotá.
Los forenses no lograron hasta ayer identificar plenamente el cadáver de “Cuchillo”, líder de una de las llamadas “bandas criminales emergentes” y señalado como responsable de unos 3 mil asesinatos y de haber obligado a decenas de personas a abandonar sus casas y tierras.
Según el director del Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses, Juan Ángel Isaac Llanos, el cuerpo de “Cuchillo” no registra herida alguna y se presume que su muerte pudo ser ocasionada por ahogamiento en uno de los ríos al huir o por un ataque cardíaco ante la presión ejercida por la fuerza pública.
En la operación murieron también los policías Edwin César Nupaque, artillero de un helicóptero, y Javier Londoño Castro, a los que Santos rindió ayer homenaje público.
Además fueron detenidos ocho miembros de la banda que dirigía “Cuchillo”, denominada Ejército Revolucionario Popular Antiterrorista de Colombia (ERPAC).
El presidente destacó que con esta operación se demostró que “no hay nadie que escape a la contundencia, al coraje y a la determinación” de las Fuerzas Armadas y la Policía.
Guerrero era “un bandido con un largo historial de criminalidad en todas sus fases. Tenía mas de 15 órdenes de captura (19 exactamente), se le atribuyen mas de 3 mil muertos y era uno de los responsables de masacres” en el país, dijo Santos.
“Cuchillo”, añadió Santos, inició su carrera criminal con ‘el mexicano’ (Gonzalo) Rodríguez Gacha (jefe militar del desarticulado cartel de la cocaína de Medellín, muerto en 1989), y luego pasó al llamado bloque Centauros de las luego desmovilizadas Autodefensas Unidas de Colombia (AUC, paramilitares de la extrema derecha).
Según reveló también el presidente colombiano, al narcotraficante muerto le fueron halladas dos pistolas, una de ellas con incrustaciones de oro y diamantes, que fue robada a otro criminal, y tenía “en sus manos el cuchillo con el que degollaba a sus víctimas”.
La policía colombiana, por su parte, ofreció pormenores de la “operación Diamante” que fue realizada cuando “Cuchillo” y decenas de los hombres del ERPAC celebraban la Nochebuena.
“Algunos de los asistentes a la celebración de Nochebuena en la finca ‘La Chamuscada’ evaden temporalmente la persecución, son alcanzados por las aeronaves de la Policía que producen una descarga de fuego a 180 metros del inmueble recién acondicionado” por “Cuchillo”, según la información oficial.
Este individuo, detalló Santos a periodistas, “logró escabullirse, pero la operación estaba prevista para hacer un cerco que fue muy eficaz. Se fue buscando piedra sobre piedra y fue hallado finalmente”.
En los últimos años “Cuchillo” lideraba el ERPAC, la banda de narcotraficantes con operaciones en los departamentos del Guaviare, Vichada y Meta, en el sur y el este colombianos.
“Cuchillo”, también conocido como “Didier”, se desmovilizó en mayo de 2006 como uno de los cabecillas del llamado frente Héroes del Guaviare de las AUC, con un total de 1.765 hombres, pero luego creó el ERPAC.
El criminal fallecido contaba con un amplio historial delictivo y las autoridades le seguían el rastro desde tenía 19 órdenes de captura por delitos como narcotráfico, concierto para delinquir, homicidio agravado, tráfico de armas, extorsión, secuestro, desplazamiento y desaparición forzada, administración de recursos con fines terroristas y hurto calificado.
La justicia de Estadios Unidos le reclamaba por narcotráfico en alianza con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

Bogotá
EFE
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