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Domingo, 9 de mayo de 2021



FORO DE LECTORES


Sanear las Finanzas Publicas: Cómo pa’ qué?

Daniel Suchar Zomer [email protected] | Martes 04 mayo, 2021

Suchar

Daniel Suchar Zomer, PhD

Analista Financiero. Profesor Universitario

[email protected]

Desde hace un tiempo para acá, se ha escuchado el tópico de tendencia sobre Finanzas Públicas, de cómo arreglarlas y con una solución que pareciera no llegar jamás.

Debates, eventos, conferencias y un bombardeo de vídeos que pululan por redes sociales explicando la importancia de todo esto, y pareciera que nadie entiende bien porqué las finanzas de un país deben estar muy sanas (por debajo del 3% de Déficit Fiscal). Para el caso de Costa Rica, su fotografía del 2020 representó un 8,6% y para los años de 2021 y 2022, las cifras “mejoran” con 7% y 5,9% respectivamente, eso sí, rezándole a todos los santos para que suceda. A su vez la relación de Deuda a Producción Nacional (Deuda/PIB) está cercana al 70% y no será hasta el 2023 que alcanzará el punto de inflexión (76%) y empezar a mejorar este apalancamiento tan catastrófico que debería rondar el 45% (¡¡¡ por allá del quinquenio 2040-2045 posiblemente !!!).

Y por otro lado, la necesidad de financiamiento supera el 13% del PIB al día de hoy y el doble dígito seguirá con Costa Rica por unos cuantos quinquenios más. Deuda que ha costado muy cara obtenerla por la premura de resolver problemas al mejor estilo de “Gol al minuto 90” (Aguinaldos, Salarios, entre otros…) y darse cuenta de que la fulana reactivación económica aún sigue como tarea pendiente hace un largo tiempo atrás y nada que aparece.

Mientras tanto, el Ministerio de Hacienda trata de hacer de tripas, corazón; al cambiar deuda cara por una más barata (Canjes le llaman) e incluso el monotema del Acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, tendría el mismo efecto con la deuda externa bajándolas en 1% o 2% en tasas de interés. No quiere decir que el país se olvide de su necesidad y dependencia abismal del financiamiento para resolver sus “compromisos” puesto que la recaudación tributaria solo representa el 45% del presupuesto nacional 2021. O sea, está “fea la cosa” en términos de pasar el sombrero con la cantidad de impuestos que abundan en el territorio nacional (IVA, ISLR, Combustible, Timbres, Consumo, que suman más de 100 impuestos) y aun así, la deuda es actor principal para salvar la novela.

Para entender en palabras más llanas y de la gradería de sol, las Finanzas Publicas son el reflejo de las Finanzas Personales del país. Así de sencillo.

La población costarricense según el Banco Central de Costa Rica adeuda más del 65% de sus ingresos en bienes y servicios obtenidos por la modalidad de créditos, y por otro lado existe una probabilidad por encima del 50% donde el tico puede que no pague al día sus obligaciones. O sea, la deuda es parte del diario vivir y el no pagar a tiempo, pareciera que también lo es. De hecho, esto no tiene absolutamente nada que ver con la alerta sanitaria (que agravó más esta situación) pero la tendencia está marcada desde hace muchos años atrás de la pésima educación financiera que existe en la sociedad.

Cuando se eleva este comportamiento financiero hacia los capitanes que manejan las finanzas públicas, florecen los argumentos de la mezquindad, egoísmo y una falta de solidaridad a la hora de tomar decisiones importantes en la administración pública del país.

La suiza centroamericana sigue tirando de una carreta con un alto costo de nómina sobre el presupuesto nacional (50%) cuando países de la OCDE se sitúan cerca del 24%. Pero al mencionar sobre una Ley de Empleo Público, es echarle gasolina al fuego germinando del suelo sindical el berrinche de unos cuántos para proteger privilegios lejos de resolver el problemón que el país tiene en estos momentos. Y cuando se desea dotar a la Tributación de armas nucleares para combatir la evasión, otros salen a manifestar que es muy caro la inversión dejando desnudo al soldado para cobrar a los mal portados. Que dilema…no?

Mientras tanto, hablar de ahorros al ciudadano, pareciera que es un tabú inalcanzable o algo prohibido al estilo Only Fans; que, gravitando esto hacia las finanzas públicas, es aún peor puesto que el dinero no es de nadie (aunque es de todos) y no se administra de forma correcta por la necesidad de gastar todo antes de que los “quiten para el año que viene”.

Y recordando la discusión de la Regla Fiscal, fue el pitazo inicial de la carrera de salto largo para varios participantes (Universidades, Municipalidades, entre otros…) que mostraban cualquier argumento existente para inscribirse en dicho certamen. Todos quieren que se resuelvan las cosas, pero con el esfuerzo de los demás y que no los toquen a él.

A todas éstas amable lector, si usted fuese un prestamista que observa a un país con este desorden organizado acompañado de un común denominador de su ciudadanía con poca Educación Financiera, no creo que estaría muy dispuesto a prestarle dinero en estas condiciones. No es de gratis que las Calificadoras de Riesgo más importantes del mundo (Fitch, Moody's y S&P) no solo convergen en la evaluación puntual colocando a Costa Rica a un par de gradas arriba de bonos basura sino también en la perspectiva negativa de saber que tiquicia no presenta una buena imagen para resolver sus problemas en 12 meses.

Y si fuese el caso de una evaluación individual con el mismo perfil crediticio antes mencionado, la única forma sería en prestar dinero a través de un precio alto (tasa de interés) cada vez que le pidan “cacao”. Y es exactamente la radiografía que sucede con el país y la población: Sumergidas con elevadas tasas con respecto a los países del vecindario, lo que se traduce en aumento en el Costo de la Vida (gastos corrientes) y sin margen de inversión en Capital, que tanto se necesita. Culpa o responsabilidad… es lo que hay. ¡¡¡Por eso URGE una Educación Financiera para saber administrar bien los gastos y tener una mejor calidad de estos a todo nivel !!!...

Si quiere brindar confianza, credibilidad y más que todo una buena imagen a sus acreedores (inversionistas) es con hechos y no con palabras. Hay prepararse – como país y sociedad - intelectualmente para hacerlo pues cuando se habla de Finanzas Públicas es exactamente igual a las personales. Si carece la responsabilidad de querer y poder arreglarlas, lamentablemente el precio (Costo de Vida) que se paga será más caro en cualquiera de las dos. Esta es la razón por la cual las finanzas públicas deben de estar muy sanas y responde a la interrogante del cómo para qué.





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