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Desde hace más de 30 años no se le da mantenimiento al inmueble
Salud trabaja en edificios enfermos

• Para mejorar las condiciones de los empleados se requieren unos ¢500 millones, los cuales empezarán a ser inyectados a partir de 2009

Yessenia Garita
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Monitores e impresoras en mal estado, techos y paredes con huecos, instalaciones eléctricas dañadas, salidas de emergencia obstruidas, edificaciones incomunicadas, extintores comprados hace más de un año y en desuso, son algunas de las deficiencias encontradas en los seis edificios que albergan a los trabajadores de Salud.
A pesar de que en gran medida su trabajo establece la vigilancia de las condiciones de otros edificios, en su caso esto no se aplicaba para ellos mismos. El edificio tenía 30 años sin que se le practicara una limpieza profunda.
“No se venían haciendo inspecciones periódicas, porque no existían procedimientos adecuados, nuestros trabajadores estaban laborando bajo riesgo. El Ministerio de Salud está enfermo, hay que curarlo y evitar que se vuelva a enfermar”, denunció María Luisa Avila, ministra de Salud.
Durante las labores de limpieza fueron detectados nidos de cucarachas y de ratas que ponen en peligro a la población. “Cómo vamos a proceder a cerrar lugares por no reunir condiciones adecuadas si en el Ministerio no se cumplen esas disposiciones”, agregó la funcionaria
A modo de ejemplo, en los edificios del ente rector en salud se recolectaron ocho toneladas de basura, las cuales fueron enviadas a empresas de reciclaje. Esto representa un ingreso de ¢1 millón por venta de papel viejo, incluso de muchos años atrás.
“Había baños que durante años fungieron como pequeñas bodegas, allí se guardaban equipos dañados o en mal estado. Estos fueron enviados a la bodega en Pavas, donde se hará un inventario para que puedan ser vendidos o donados, si el Ministerio de Hacienda lo permite”, explicó Rossana García, directora general de Salud.
“Nos encontramos que en algunas edificaciones no se contaba ni con el servicio de agua”, agregó
Para mejorar las condiciones en que trabajan los empleados de este sector se requieren unos ¢500 millones, los cuales empezarán a ser inyectados a partir de 2009.
Solo en el edificio central, donde trabajan unos 600 empleados, van a restaurar el quinto piso, el cual actualmente tiene orden sanitaria.
“Hemos ido corrigiendo los problemas en este piso y solo para su remodelación se requieren ¢185 millones, incluyendo un ascensor que les permita a los ciudadanos mayor comodidad y accesibilidad a las personas con discapacidad. Sin embargo, estamos a la espera de las indicaciones del Ministerio de Cultura, para la compra de los materiales, por haber sido declarado patrimonio nacional”, explicó Avila.
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