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Unos $54 millones recaudados hasta el momento serían distribuidos en hospitales de todo el país
Salud dispuesto a cerrar Instituto Contra el Cáncer

• Crisis de la organización oncológica se habría iniciado con el fallo de la Sala IV, que declaró “inconstitucional” su ley de creación
• Clausura de entidad médica depende de decisión en Asamblea Legislativa

Pablo Mora
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El cierre del Instituto Costarricense Contra el Cáncer (ICCC) podría estar cerca, debido a que tanto el Ministerio de Salud como la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) decidieron trasladar los recursos acumulados a las secciones de oncología de diferentes hospitales del país, si la Asamblea Legislativa lo permite.
La idea de clausurar el ICCC surgió luego de que la Sala Constitucional fallara en contra de la ley de creación del Instituto, la cual además regulaba su funcionamiento.
Este ente, que justamente cumplió diez años el pasado miércoles, acumula alrededor de $54 millones desde la promulgación de la ley que establecía su creación, en abril de 1998.
Esa suma pasaría a formar parte
de la Red Oncológica Nacional, la cual recibiría $6 millones anuales por concepto de un impuesto del 12% sobre los premios de las loterías, apuestas deportivas y el bingo de la Cruz Roja Costarricense.
Pero para que se concrete este proyecto, la Asamblea Legislativa deberá abstenerse de crear una ley de reforma al ICCC. Para ello, los diputados tendrían tres años de tiempo, aunque la idea de las autoridades de Salud es apresurar el paso para iniciar la reestructuración del sistema oncológico lo antes posible y así hacerse de esos recursos.
Si el Congreso no se refiere a favor de una nueva jurisdicción, el proceso de desmantelamiento empezará con la redistribución de los fondos que sostienen a ese instituto.
“Enviamos una carta a Francisco Antonio Pacheco (presidente de la Asamblea Legislativa) para saber si algún diputado tenía la intención de reformar la ley de creación del Instituto. Si no existe interés, entonces desviaremos los recursos hacia la Red Oncológica Nacional”, comentó María Luisa Avila, ministra de Salud.
No obstante, la intención de Avila podría verse truncada, pues nadie puede garantizar que en el plazo de tres años, ninguno de los diputados actuales o futuros, esté interesado en presentar un proyecto de ley para modificar la normativa de creación del ICCC.
“Simplemente los legisladores no pueden asumir el compromiso de abstenerse de presentar un proyecto de ley. Puedo decir que en este momento no hay ninguno interesado, pero eso puede cambiar en el futuro sin ningún tipo de restricción”, esgrimió Francisco Antonio Pacheco, presidente del Congreso.
La intención de Avila no toma por sorpresa a Marcela Leandro, directora del ICCC, quien aseguró que es parte del proceso dictado por la Sala Constitucional en el Fallo 2008-1572.
“Doña María Luisa Avila envió la carta a la Asamblea Legislativa porque le corresponde hacerlo como ministra de Salud y como presidenta de la junta directiva del ICCC, tal y como lo ordenó la Sala Cuarta”, explicó la actual directora del Instituto.
El puesto de la dirección fue asumido por Leandro debido a que el doctor Oscar Ferraro se pensionó el pasado 1° de junio.
“Como la Ministra no tien
e interés en que el Instituto siga adelante, entonces no le vi sentido a seguir en esta lucha”, adujo Ferraro.
Por otra parte, si se lograra el cierre de este Instituto, el dinero se destinaría a cuatro propósitos: la promoción de campañas contra el cáncer, la prevención de esta enfermedad, el cuidado paliativo para personas en estado terminal y el tratamiento de quienes presentan tumores malignos, de acuerdo con las previsiones de Avila.
Este fortalecimiento comenzaría con la compra de dos aceleradores lineales por parte de la CCSS, que también busca adquirir un mamógrafo con el objetivo de reducir las filas que existen para recibir ese tratamiento, sostiene la Ministra.
“Nosotros ya empezamos el fortalecimiento de la Red Oncológica Nacional. También le solicitamos al Centro de Desarrollo Estratégico e Información en Salud y Seguridad Social la creación de plazas de oncología y de otras especialidades médicas y de enfermería”, comentó Avila.
A la vez, se revisarán los alcances en la lucha contra el cáncer para analizar lo hecho hasta el momento por el ICCC, y se revis
arán los recursos invertidos en becas al exterior para estudiantes que se especializan y que luego pondrían en práctica en el país.
Con estos $54 millones, el Ministerio de Salud construiría el edificio del Centro de Diagnóstico Temprano de cáncer y compraría un acelerador lineal más para reducir el tiempo de espera en ese tratamiento.
Sobre la labor que ha hecho el ICCC, la jerarca de Salud indicó que esta entidad “incumplió” con los objetivos que tuvo desde su fundación, hace diez años, y aseveró que “siempre ha sido un ente bastante conflictivo”.
Sin embargo, la Ministra reconoció que el ICCC colaboró con la educación contra el cáncer en las comunidades, efectuó trabajos importantes en el campo del diagnóstico temprano de esta enfermedad y donó el dinero para la compra del aparato para realizar tomografías axiales computarizadas (TAC) para el Hospital Nacional de Niños.
En cuanto a la fallida construcción del Hospital Oncológico Nacional, la titular de Salud comentó que un centro médico de este tipo va más allá de su estructura física y que debe estar bien equipado y contar con suficiente personal para su atención, requisitos que la CCSS no podría brindar debido a la supuesta falta de recursos.

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