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Elogios y cuestionamientos rodean labor de este órgano
Sala IV llega a los 20 años en medio de polémica
Sus resoluciones podrían eventualmente convertirse en un factor que agudice la ingobernabilidad en el país, según críticos
Magistrados defienden labor pero reconocen que se deben delimitar de nuevo sus funciones

Desde hace 20 años es un actor casi omnipresente en la vida de todos los costarricenses, al decir la última palabra en asuntos que van desde la fertilización in vitro hasta un simple bacheo de una calle municipal.
A las puertas de sus dos décadas de creación, la Sala Constitucional se ha hecho merecedora de elogios y reconocimientos, pero a la vez se ha convertido en el blanco de críticas y cuestionamientos.
Ser el origen de la ingobernabilidad en el país por presuntamente emitir criterio en campos que no le competerían es la principal crítica que enfrenta la Sala IV.
Desde la perspectiva de expertos sus resoluciones podrían eventualmente convertirse en un factor que agudice la ingobernabilidad, pues en los últimos años el resto de los poderes le han depositado diversas funciones, convirtiéndola en una instancia que ya habría dejado solo de interpretar la Constitución Política.
“La Sala ya no solo interpreta la Constitución sino que en algunas ocasiones pretende apropiársela. El Poder Legislativo que se ha vuelto demasiado sumiso frente a la Sala misma y en eso ha contribuido de manera decisiva a ‘judicializar’ la política, y ‘politizando’ a la Judicatura y con ell
o desnaturalizando su función”, apuntó Luis Guillermo Solís, analista y profesor de ciencias políticas de la Universidad de Costa Rica.
Sobre estos cuestionamientos los magistrados de la Sala IV salen en defensa de la institución misma y de su labor.
“No somos una especie de Cámara Alta o Senado, lo único que hacemos es
controlar la constitucionalidad y lo hacemos porque es nuestra obligación y a raíz de las consultas de los costarricenses. Sí creo que debemos analizar el incorporar cambios para hacer más efectivo nuestro trabajo”, adujo Ana Virginia Calzada, presidenta de la Sala Constitucional.
En cuanto al Congreso, la relación entre el Poder Legislativo y el Poder Judicial —al que pertenece la Sala— se ha visto deteriorada.
En los últimos años este órgano se “ha inmiscuido” hasta en el Reglamento Legislativo y en la manera en como la Presidencia del Plenario lo interprete.
En los últimos meses ha determinado si es pertinente o no aplicarle un método de vía rápida a un proyecto de ley y hasta cómo deben estar integradas las comisiones legislativas.
“Esto no es un resorte de la Sala, me parece que esta entidad se ha ‘ha inmiscuido’ en acciones que no le corresponden, parte de ello por responsabilidad de los mismos diputados”, adujo Francisco A. Pacheco, presidente del Congreso.
En detalle explicó que “mucho del atraso” en la aprobación de leyes en el Congreso se debe a la consulta facultativa que pueden realizar los diputados con tan solo la recolección de diez de sus firmas.
“Esto se debe eliminar”, agregó al respecto la cabeza de la Asamblea Legislativa.
Pero a lo largo de estos primeros 20 años no solo críticas le han llovido a la Sala.
La importancia de este órgano radica en que su creación ha ayudado a la interpretación de la Constitución Política, lo que ha garantizado el pleno cumplimiento de los derechos de la ciudadanía, esto a juicio de quienes a lo largo de estos 20 años han estado ligados a la actividad política o quienes tan solo han seguido su pulso.

“La creación de la Sala Constitucional ha significado para nuestro país una fuerte transformación para la institucionalidad pública y para nuestro Estado Democrático”, comentó Rocío Aguilar, contralora general de la República.
La reforma a la Sala Constitucional se ha venido discutiendo en el país desde hace varios años. Pero tanto quienes estuvieron y están actualmente en el poder coinciden en que “no se h
a encontrado el espacio para su discusión”.
Es ahí do
nde el debate de las reformas a la Constitución o la convocatoria a una asamblea nacional constituyente sale a relucir, pero aún de manera muy tenue.
“Yo prefiero no hablar de esto, pero no veo que se puedan hacer reformas de este tipo en el Congreso, pues necesitan 38 votos que no los hay, por eso pienso que la vía es la constituyente”, comentó Oscar Arias, presidente de la República en una reciente entrevista con LA REPUBLICA.
Entre las reformas que sugieren quienes han seguido su paso está de primera entrada eliminar la posibilidad de que los diputados realicen consultas facultativas sobre los proyectos de ley y aumentar el personal de la instancia para que las consultas se resuelvan en un menor tiempo. De igual manera se busca crear tribunales de amparo, de manera que no todas las acciones de ese tipo deban ser conocidas por la Sala, sino solo aquellas cuya su trascendencia lo amerite y establecer jueces constitucionales que vigilen las sentencias de la Sala.



Carlos J. Mora
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